Clemson llega al Playoff gracias a su defensiva

Es la primera vez en la corta historia del College Football Playoff que tres semifinalistas llegan con la etiqueta de invictos. Uno de ellos es Clemson, que ya es invitado frecuente. Gracias a una impenetrable defensiva, pero el comodín es su quarterback novato, uno de los mejores prospectos preparatorianos en la historia.

#1 Alabama, es el mismo equipo de siempre: defensivo. Ahora tienen al mejor QB de la nación

#3 Notre Dame, hizo lo que le tocó en 2018. Ahora tienen la oportunidad de regresar a la élite del deporte.

#4 Oklahoma, la mejor ofensiva de los cuatro equipos en los playoffs, el Heisman está de su lado.

Alberto García Ramos

El fin de año está cada vez más cerca y eso sólo significa una cosa: semifinales nacionales en el College Football. Ya es el quinto año que se llevará a cabo el formato de playoff en el máximo nivel universitario de fútbol americano en los Estados Unidos.

Este año es distinto a los demás. De los 16 equipos que entraron a las semifinales colegiales de 2014 a 2017, sólo tres presumían la marca invicta: Florida State (2014), Clemson (2015) y Alabama (2017). Sin embargo, en 2018, TRES equipos llegan al mismo playoff sin conocer la derrota: El #1 Alabama, el #2 Clemson y el #3 Notre Dame.

Mientras Alabama se enfrentará al #4 Oklahoma en el Orange Bowl, los Clemson Tigers intentarán regresar a la Final Nacional por tercera vez en cuatro años cuando se midan a los Notre Dame Fighting Irish en el Cotton Bowl este sábado 29 de diciembre a las 15 horas (horario del centro de México).

Dos equipos muy distintos. Notre Dame es una potencia histórica, uno de los estandartes del deporte, pero que recientemente se han mantenido a la deriva del protagonismo. Clemson, por su parte, consiguió su más reciente campeonato nacional apenas en 2016, y es un invitado frecuente en las semifinales. ¿Cómo llegan a su cuarto playoff consecutivo?

CLEMSON TIGERS

¿Cómo llegaron al #2 del College Football Playoff?

Por cuarto año consecutivo, los Clemson Tigers son partícipes de la postemporada que importa, las semifinales. Por segunda vez en estas cuatro temporadas, llegan con récord invicto, luego de que en 2015, el QB Deshaun Watson liderara al equipo al juego del Campeonato Nacional antes de sucumbir 45-40 contra Alabama.

La temporada 2018, en la que terminaron con récord de 13-0, debe ser una de las temporadas invictas con menos reflectores en memoria reciente para algún contendiente del título nacional. Los Tigers sufrieron en un par de ocasiones, y parecía que por segunda vez en años consecutivos, Syracuse les iba a propinar una sorpresa y los iba a derrotar. Al final, Clemson preservó en casa.

Pero es que la mejor línea defensiva de todo Estados Unidos hacía predecible que Clemson iba a estar en los playoffs a finales de 2018. La feroz unidad defensiva del Head Coach Dabo Swinney es la marca de la casa, a pesar de que Watson fue el héroe del campeonato en 2016. Clemson presume de un primer nivel defensivo que hasta en la NFL quisieran, y ya quieren.

Los Tigers están en los playoffs de 2018 gracias a su defensa: la segunda mejor de toda la nación en puntos permitidos (13.2 por partido), la tercera mejor en yardas terrestres permitidas (92.9 por partido), la cuarta mejor en yardas totales permitidas (277 por partido), la décimo octava en yardas aéreas permitidas (183.8 por partido).

NOMBRES A SEGUIR

El punto más impenetrable de este equipo son los cuatro frontales. Recuerde estos nombres, que seguramente todos los escuchará en las primeras dos rondas del Draft de la NFL: Clelin Ferrell, ala defensiva; Dexter Lawrence, tacle defensivo; Christian Wilkins, tacle defensivo; Austin Bryant, ala defensiva.

Ferrell, Lawrence, Wilkins, Bryant.

Ferrell (99) es un monstruo de 1.94 metros de estatura y 125 kilos de peso. Lawrence (90), el más joven de los cuatro, es un angelito de 1.93 metros y 153 (!!!!!) kilos. Wilkins (42), el que tiene más experiencia, mide 1.94 y pesa 141 kilos. Bryant (7), un freak lleno de habilidad atlética, mide 1.98 y pesa 126 kilos.

Repito, los cuatro estarán en la NFL en 2019, y estarán seleccionados entre los primeros 64 jugadores del Draft de abril próximo, garantizado.

Aunque para el Cotton Bowl, el más masivo de este cuarteto no estará disponible: Dexter Lawrence dio positivo por consumo de Enobosarm, un supuesto esteroide que aumenta la masa muscular, en una prueba que realizó la NCAA. Lawrence fue uno de tres jugadores de los Tigers que podrían perderse las semifinales, pero es el único titular en peligro (Zach Giella, liniero ofensivo, y Braden Galloway, ala cerrada, siendo los otros).

El estatus de Lawrence, Giella y Galloway ya fue definitivo: se van a perder el Cotton Bowl. Los jugadores tienen oportunidad de apelar la decisión de la NCAA y participar en el Campeonato Nacional si los Tigers ganan la semifinal.

Es otro jugador con el mismo apellido del otro lado del balón que puede ser la diferencia para que Clemson regrese otra vez a las mieles del título nacional: el quarterback Trevor Lawrence. 

La identidad ofensiva de los Tigers ha sido terrestre desde que Dabo Swinney asumió el puesto como Head Coach en 2008, aún cuando Deshaun Watson estuvo al mando del ataque de 2014 a 2016. En 2018 tienen esa misma prioridad, pero en los controles está posiblemente el mejor QB que Clemson jamás haya tenido basado en potencial.

Trevor Lawrence es novato en la presente temporada. Apenas graduado de la preparatoria en 2018, llegó a los Tigers como el mejor Quarterback del nivel High School de todo Estados Unidos. Clasificado como prospecto 5 estrellas, está calificado como el sexto mejor jugador salido de preparatoria de toda la historia del servicio de reclutamiento 247sports.com, que comenzó a jerarquizar a los prospectos salidos universitarios en el 2000. El único QB mejor que Lawrence salido de la prepa en los últimos 18 años, según 247sports: Vince Young.

Lawrence tiene todos los atributos tangibles. Una estatura de 1.98 metros y un peso de 90 kilogramos. Es capaz de hacer cualquier pase con precisión, ya sea de corto, mediano o largo yardaje. Los pases rolados no se le complican, pero sobre todo, demuestra excelente lectura de las defensivas para un muchacho de 18 años que apenas está rascando su potencial.

Los Tigers empezaron la temporada con alguien más al mando: Kelly Bryant. Fue él quien lideró a Clemson al playoff la temporada pasada, cuando perdieron 24-6 frente al eventual campeón Alabama en semifinales. Bryant empezó 2018 como el titular, pero el monstruo de expectativas (y talento) que es Lawrence terminaron por mandarlo a la banca. En la semana 5, Bryant anunció que se transferiría de universidad, por lo que Lawrence no sólo provocó que se fuera del campo, se fue del equipo.

El novato está haciendo ver bien la decisión que tomó el Coach Dabo, ya que terminó la temporada regular con 2,606 yardas aéreas, 24 touchdowns y apenas 4 intercepciones completando el 65% de sus pases. Números decentes, pero impresionantes para un QB novato que no tuvo año de descanso en su transición de la prepa a la universidad.

La identidad terrestre de Clemson está resguardada en la seguridad de Travis Etienne, corredor de segundo año que cada que acarreaba el balón ganaba en promedio 8.3 yardas. Fue así como en sólo 176 carreras eclipsó 1,463 yardas, y 21 de esas fueron para touchdown. Posiblemente es, también, el mejor corredor que Swinney ha tenido en su década al frente de Clemson.

Durante la temporada Clemson demostró que su maquinaria ofensiva no iba a depender del mariscal novato ni de un sólo corredor. Como muestra, su victoria 77-16 contra Louisville. Los Tigers anotaron más puntos de lo que Lawrence tuvo yardas aéreas (59). Tres corredores (Etienne, Lyn-J Dixon y Tavien Feaster) superaron las 100 yardas por tierra. Fueron 661 yardas totales en apenas 22 minutos de posesión ofensiva.

Estas fueron las 13 victorias de los Tigers en 2018:

  • 48-7 vs Furman
  • 28-26 vs Texas A&M
  • 38-7 vs Georgia Southern
  • 49-21 vs Georgia Tech
  • 27-23 vs Syracuse
  • 63-3 vs Wake Forest
  • 41-7 vs North Carolina State
  • 59-10 vs Florida State
  • 77-16 vs Louisville
  • 27-7 vs Boston College
  • 35-6 vs Duke
  • 56-35 vs South Carolina
  • 42-10 vs Pittsburgh

Sólo Alabama tiene más visitas al College Football Playoff que Clemson. Sólo Alabama tiene más victorias en los últimos cinco años que Clemson.

En 2018, los Tigers volvieron a ser protagonistas y se ganaron su lugar en las semifinales nacionales. Si habrá Clemson-Alabama por cuarto año consecutivo está por verse, pero esa defensiva, encabezada por una línea defensiva de pesadilla, intentará conjuntarse con un quarterback novato pero prodigioso para superar el primer obstáculo, el tercer invicto de 2018: los Notre Dame Fighting Irish.

Cotton Bowl, Semifinal del College Football Playoff. Clemson #2 vs Notre Dame #3, sábado 29 de diciembre de 2018.

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