Liga Mayor

«¿Por qué castigar a Pumas Acatlán?»

La decisión de realizar el partido entre Pumas Acatlán y las Águilas Blancas a puerta cerrada en el Estadio Olímpico Universitario provocó la indignación de la comunidad del fútbol americano, pero particularmente, de un sector numeroso en la propia FES Acatlán. Como receptor somos todos, aquí la decepcionada reflexión de un ex alumno de esta casa de estudios tras el anuncio de la ONEFA que estos equipos jugarán sin aficionados en las tribunas.

Carlos Miranda G. / receptor somos todos

¿Por qué castigar a Pumas Acatlán privándolo del apoyo directo de cientos de seguidores? ¿Por qué el desdén a un equipo que apenas en dos partidos se encuentra demostrando mejor nivel de juego y mayor garra que sus hermanos centristas de la institución? ¿Por qué esta discriminación tan absurda; sí, como resultan todas las discriminaciones? ¿Por qué las autoridades universitarias no muestran la cara y explican las razones de esta desafortunada decisión?

¿Por qué las actitudes timoratas ante tan importante encuentro del representativo Acatlán de la UNAM? O, ¿será tal la soberbia que inclusive desdeñan el ejemplo de las autoridades del Instituto Politécnico Nacional, que han demostrado que los encuentros entre equipos representativos pueden llevarse a cabo en orden y de forma pacífica? ¿En verdad asusta a las autoridades de la UNAM la presencia cada vez más reducida de grupúsculos vandálicos, significativamente mucho menores en cantidad que aquellos que reciben durante los encuentros de soccer?

¿Quién es la autoridad que ordena un partido de football a puerta cerrada, desconociendo que la presencia mayoritaria de seguidores de este deporte lo representan estudiantes, familiares, jugadores y jugadoras de todas las categorías, exalumnos, niñas, niños, exjugadores, compañeros de jugadores? Qué acaso en el Estadio Olímpico Universitario no se puede controlar a doscientos, trescientos vándalos, y, a unos pocos kilómetros, en el Estadio Ciudad de los Deportes, ¿sí? Ya de plano, ¿“normalidad” en el fútbol americano no y “normalidad” en el soccer si? 

Y, en el disparate de los absurdos, cabe preguntarse, ¿no acaso sería mejor que Pumas Acatlán jugara privado de su público en su propio estadio? Pero el insulto hacia el equipo no se detiene. ¿Para qué un partido a puerta cerrada en un horario inusual en día de asueto? Vaya indigestión que provocan las decisiones de los burócratas —uno no quisiera llamarlos con este calificativo, pero no queda de otra con semejante disposición—, que dicen defender la racionalidad que representa una institución académica, con decisiones de motivadas en las cavernas de fin del siglo veinte.  

¿Cuestión de dinero para pagar seguridad? Súbanle el precio al boleto, verán que de cualquier forma lo pagaremos, de por sí lo hacemos con la reventa que jamás han querido combatir.

¿Qué desde más arriba les impiden realizar este encuentro? Pónganse valientes como lo hicieron hace unas semanas con aquello del supuesto ataque a la autonomía instigado por las críticas del titular del Ejecutivo. Así queremos que también se defienda la autonomía universitaria, si tales son las motivaciones del impedimento del partido.

Y, si a las autoridades (universitarias) les provocan risas estas interrogantes de tinte especulativo, se les exhorta a que informen. Ustedes, que a cada discurso se enseñorean con la retórica de la transparencia, deben ser los primeros en dar la cara por estas determinaciones. Porque con sus decisiones no sólo discriminan al representativo deportivo del campus Acatlán, deben saber que también menosprecian a la FES-Acatlán, al representativo visitante del IPN, y, en especial, a las autoridades politécnicas, que la semana pasada se esmeraron por honrar este deporte estudiantil, incentivando a sus jugadores, aceptando a su público y a los visitantes universitarios.

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7 respuestas »

  1. ¡Estoy totalmente descuerdo con la declaración de Carlos M.G. es precisa y contundente! Cómo es posible que no le den el valor a la auténtica expresión deportiva del football americano en nuestro país y más lamentable que sea en el recinto que fue hecho para esta disciplina que siempre tiene los brazos abiertos para toda la comunidad universitaria, es una salida muy fácil para las autoridades de la UNAM el cerrar las puertas y no abrir las opciones para resolver cualquier contratiempo que sea el que les haya metido miedo; con está medida mal tomada, solo hace que crezca la desconfianza para las autoridades, demostrando una visión con muy poca ganas de hacer que el fútbol americano sea la actividad que todo estudian tiene por derecho de ejercer. Ojalá que se le difusión y el apoyó suficiente que se merece este deporte que hace de los joven unos hombres con moral de triunfador en toda la extensión de la palabra.
    ¡Saludos para todos los auténticos
    PUMAS UNAM!

  2. La respuesta de esas acciones es conocida, el Rector de la UNAM y su director de actividades deportiva alejandro fernández (sí, con minúsculas) nunca han apoyado al fútbol americano, sólo les interesa estar en la comodidad de sus puestos.

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