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Pesos pesados vulnerables, ¿incertidumbre?: Jornada 3 College Football

Alabama, Clemson, Ohio State, Oklahoma, todos ganaron, pero a la vista, parecen vulnerables, algo que no pasaba en años recientes. Con la esfera más alta en la hegemonía del College Football luciendo humana, la incertidumbre se acentúa tras el primer cuarto de la temporada regular.

Alberto García Ramos / receptor  

Ya se fue el primer cuarto de la temporada regular del College Football de los Estados Unidos. Tras la resolución de la semana 3 de la División FBS de la NCAA, la conclusión parece ser que este 2021 no estará dominado por los equipos hegemónicos que así lo han hecho durante los últimos siete años.

Esos hegemones llevan el nombre de Alabama, Clemson, Oklahoma y Ohio State, y aunque los cuatro ganaron esta semana (y se combinan para un récord de 8 ganados y 2 perdidos), en el fútbol americano universitario las ópticas importan (a diferencia de la NFL donde los lugares a playoffs son automáticos, aquí lo decide arbitrariamente un comité) y el famoso eye-test nos ha dejado entrever que ninguno de estos equipos está tres escalones por encima del resto de la competencia, al menos no en la presente temporada.

El Alabama Crimson Tide (#1) sufrió como hace mucho no lo hacían para preservar la victoria. La cita no fue sencilla: meterse a The Swamp, casa de los Florida Gators (#11), un equipo que perdió mucho talento ofensivo en el pasado Draft de la NFL (el QB Kyle Trask, el TE Kyle Pitts, el WR Kadarius Tooney) pero que se coloca como contendiente en la División Este de la Conferencia SEC.

Al estilo Alabama, el Crimson Tide saltó a una ventaja 21-3 en el primer cuarto y todo pintaba a una dominación similar a la que la escuadra de Nick Saban sometió a otro equipo de la Florida (vencieron 44-13 a Miami en la semana 1).  

Pero los Gators del Head Coach Dan Mullen comenzaron literalmente a atrincherarse, y dominaron la línea de scrimmage tanto a la ofensiva como a la defensiva: Florida terminó el partido promediando 5.7 yardas por acarreo, la mayor cantidad permitida por Alabama desde 2014, y Alabama apenas corrió para 91 yardas en 28 acarreos.

Con el marcador 21-9 regresando del medio tiempo, las siguientes cuatro series ofensivas terminaron en touchdown, pero especialmente los Gators impusieron su voluntad terrestre y machacaron tanto el campo como el reloj. Florida se acercó 21-16, Alabama respondió 28-16, y una serie de 99 yardas de los Gators los acercó una vez más 28-23.

Un touchdown de Alabama hubiera puesto a dormir las esperanzas de los Gators. Ya en el cuarto cuarto, el equipo #1 de la nación tenía 3era y gol desde la yarda 1 para anotar, y los locales los apabullaron en la línea de scrimmage. El equipo de Saban se conformó con un gol de campo para subirse 31-23.

Una vez más: correr el balón y bajarle al reloj. Con 9 minutos para el final, Florida hiló una serie de 12 jugadas, consumiendo 6 minutos, y metiéndose al touchdown con una carrera de Dameon Pierce de 17 yardas.

La conversión de dos puntos, obligada, no fue buena. Alabama regresó al campo y lograron bajar el reloj hasta despejar con 10 segundos para el final, tiempo insuficiente para que los Gators siquiera pudieran buscar colocarse para un gol de campo, consumando la victoria 31-29 de los visitantes.

El QB de segundo año de Alabama, Bryce Young, tuvo su primera aparición como titular de visita, y lució sólido con 240 yardas y tres touchdowns, pero un equipo que a ratos luce impenetrable y que lleva 17 victorias de manera consecutiva anotó apenas 10 puntos en los últimos 3 cuartos del partido.

Existe la posibilidad que estos equipos se vuelvan a enfrentar en el Campeonato de la Conferencia SEC (Alabama por el Oeste y Florida por el Este), pero más allá de una revancha, los Gators hicieron notar que las trincheras del Crimson Tide no dominan como lo han hecho consistentemente durante la última década, y tal vez no son absolutamente favoritos para barrer con la competencia (las líneas de apuestas marcaban a Alabama como el favorito por 14 puntos). A pesar de la derrota, Florida no se movió de su posición #11 en el Top 25 de la AP.

El primer candidato a esa división Este del SEC es Georgia, actual #2 de la nación, que no sufrió en esta semana 3, imponiéndose 40-13 a los South Carolina Gamecocks.

Quiénes sí sufrieron, tal vez de más, fueron el #3, los Oklahoma Sooners, que recibieron a su rival de antaño, los Nebraska Cornhuskers. Contrario a las épocas de gloria de esta rivalidad, no se esperaba un juego cerrado, pero los pronósticos se equivocan, y Nebraska se llevó a los Sooners a 12 rounds.

Oklahoma no termina de convencer en este 2021 porque dos de sus tres partidos sí terminaron en victorias pero volvemos al argumento inicial de esta nota: el eye-test, la contundencia a la que nos tienen acostumbrados (y la razón por la que el Top 25 de AP los coloca en los primeros puestos consistentemente).

Pero primero, qué tal la intercepción que se aventó el CB DJ Graham. ¿Ya es la jugada del año? Ustedes sean los jueces:

De vuelta al partido en general, tal vez sólo fue el caso de una rivalidad que llevaba muchos años sin disputarse y que este sábado revivió con su competitividad. Nebraska no es lo que era antes pero estos dos equipos sin duda pertenecen a la realeza histórica del College Football, aunque Oklahoma continúe en la actualidad.

Pero los Sooners eran favoritos por tres touchdowns y necesitaron justamente de jugadas espectaculares como la intercepción de Graham para evitar que Nebraska tomara la delantera y apenas imponerse 23-16. Nebraska falló dos goles de campo y un punto extra, o sea, la diferencia para al menos mandar a tiempo extra el partido.

Los Huskers fueron un equipo que en la semana 1 perdió feo con Illinois, equipo que no ha vuelto a ganar desde entonces tras perder con UTSA, Virginia y Maryland. La propiedad transitiva no es absoluta en el deporte, pero eso significaría que Nebraska no es un equipo que vaya a contender por el campeonato de su conferencia (Big Ten), caso contrario de Oklahoma que es favorito en el Big 12.

Una vez más: la propiedad transitiva (x le gano a z, z le ganó a n, por lo tanto x es mejor que n) no es ley en los deportes, pero otro punto de referencia es Ole Miss (#17). Los Rebels vapulearon 61-21 a Tulane, mismo Tulane que hace 15 días apenas perdió 40-35 con Oklahoma.

A pesar de la victoria, esta impresión marcó las votaciones en el Top 25, y los Sooners bajaron del #3 al #4, siendo saltados por los Oregon Ducks (subieron del #4 al #3) que ganaron 41-7 esta semana contra la Universidad Stony Brook (División 1-AA FCS).

A Alabama se le complicó Florida de visita, Oklahoma se salvó de irse a series extras con Nebraska, y Clemson (#6) ganó en casa 14-8 contra Georgia Tech. DJ Uigalelei no termina de asentarse como el QB de los Tigers y apenas lanzó para 126 yardas.

Mismo caso de Alabama y Oklahoma: las apuestas no veían venir estos resultados. Clemson era favorito por 27 puntos y necesitaron de una detención en 4ta y gol para evitar que los Yellow Jackets no empataran el encuentro para forzar series extras.

Por último, si bien como Clemson, Ohio State (#9) ya perdió, no debería haber razones alarmantes que hicieran pensar que no van a contender una vez más por el Campeonato del Big Ten y potencialmente un lugar en el playoff.

¿O sí?

Los Buckeyes vencieron 41-20 a Tulsa en un marcador algo engañoso: Tulsa, de la conferencia AAC, se acercó 27-21 con 12 minutos en el cuarto cuarto, coloquialmente obligando a Ohio State a meter “tercera” en esos últimos minutos, cosa que hicieron, respondiendo con dos touchdowns, uno de los cuales fue un pick six para poner a dormir cualquier tipo de cortejo con una magna sorpresa.

Esto no es todo un argumento para decir “Alabama, Oklahoma, Clemson y Ohio State todos apestan”. Al contrario: el que se vean vulnerables aún en la victoria es sorpresivo tomando en consideración el nivel de dominación que estos cuatro programas han demostrado. Clemson y Oklahoma han sido campeones de su conferencia seis años consecutivos (ACC y Big 12, respectivamente); Alabama y Ohio State (SEC y Big Ten), cuatro años consecutivos. Estos cuatro equipos han ocupado 21 de los 28 lugares en las semifinales nacionales desde que el formato del College Football playoff comenzó en 2014. Que no se vean como amplios favoritos desde septiembre hasta enero es incertidumbre para un deporte que cayó en la monotonía durante la mayoría de la década pasada, lo cual es bueno para la División 1.

LOS PARTIDOS DE LA SEMANA

Más allá de los cuatro hegemones, dos encuentros robaron las miradas en la jornada sabatina del College Football: en Happy Valley, Pennsylvania, más de 100 mil aficionados vestidos totalmente de blanco recordaron por qué el ambiente de los aficionados es tan característico e importante en el fútbol americano de los Estados Unidos.  

Los Penn State Nittany Lions (#10) vencieron 28-20 a los Auburn Tigers (#22) en un partido que indirectamente se siente como eliminación de playoffs. Con la victoria y Ohio State a la baja, Penn State podría estar pensando en colocarse como el favorito a capturar el campeonato del Big Ten.

En un encuentro en que las estrellas de ambos equipos lucieron, como Noah Cain, Jahan Dotson y Jaquan Brisker de Penn State, Tank Bigbsy y Bo Nix de Auburn, los protagonistas fueron esos millares de aficionados que abarrotaron en un tradicional “white out” (blanqueada) por primera vez desde 2019, luego de que en 2020 los partidos fueran a puerta cerrada por la pandemia de COVID-19.

Y para los que les gusta madrugar: Fresno State y UCLA (#13) jugaron posiblemente el mejor partido que la mayoría de los aficionados a este deporte no vieron por el horario tan tardío. Con un kickoff a las 19:45 hora de California (21:45 hora del centro y 22:45 hora del Este), los Bulldogs dieron la campanada de la semana al imponerse a los Bruins en el Rose Bowl.

Hace apenas 2 semanas, UCLA era el nuevo equipo contendiente tras imponerse con físico a los LSU Tigers, e inmediatamente saltaron como favoritos de la división Sur de la Conferencia Pac-12. Pero la visita de Fresno State, de la conferencia Mountain West, no debió tomarse a la ligera: los Bulldogs cayeron agónicamente 31-24 contra Oregon en esa misma semana 1, un Oregon que siete días después le ganó 35-28 a Ohio State en Columbus.

Una vez más: la propiedad transitiva no es ley. Pero si algo nos decía, es que Fresno State es un equipo de calidad, y consumaron la victoria 40-37 contra los Bruins casi a la media noche de la hora local.

Los Bulldogs ganaban 26-17 en el cuarto cuarto y tenían segunda y gol a 9 yardas de anotar. El QB Jake Haener fumbleó una read option y ese balón rebotó hasta la yarda 40, eventualmente recuperado por UCLA. Tres jugadas después, el QB Dorian Thompson-Robinson conectó un pase de touchdown de 42 yardas para acercar a los Bruins 26-24.

¿La siguiente jugada ofensiva para Fresno State? Fumble, que UCLA recupera y lleva hasta dentro de la 25. Una vez más, tres jugadas después, UCLA se metió a las diagonales. Los Bruins no habían tenido la delantera desde el segundo cuarto.

Este guión es algo común: equipo del Power 5 sufre con equipo del Group of Five, pero hacia el final del cuarto cuarto, la profundidad del roster y jugadas como el fumble inclinan la balanza a la lógica.

Jake Haener de Fresno dijo: hoy no.

Tras perder la delantera y estar abajo 30-26, los Bulldogs hilaron una serie de 10 jugadas, 75 yardas y culminó con un pase de touchdown de 19 yardas de Haener a Erik Brooks. La jugada anterior, Haener sufrió un aparatoso golpe que le incomodó la zona de la costilla y la cadera, pero el QB se mantuvo en el encuentro. Fresno State regresó arriba 33-30 con menos de 3 minutos restantes.

Una vez más, los Bruins del Head Coach Chip Kelly respondieron con altura y una serie de 9 jugadas y 75 yardas terminó con Dorian Thompson-Robinson una vez más conectando en las diagonales con Kyle Phillips. Con 45 segundos restantes, UCLA se subió 37-33. Fresno State tenía sólo un tiempo fuera y su QB estaba en visible dolor por su lesión en las costillas.

Una vez más, Jake Haener dijo: hoy no, UCLA.

En cuestión de tres pases completos de manera consecutiva, los Bulldogs se metieron a la 12 de los Bruins. Ni siquiera habían usado el tiempo fuera, mejor UCLA quemó uno de los suyos. Con 14 segundos y a pesar del dolor, Haener completó la hombrada.

Los 14 segundos restantes no fueron suficientes para que UCLA pudiera al menos empatar, y los Bulldogs le pegaron a la más reciente estrella naciente del Pac-12.

Más que un chispazo, los Bulldogs han demostrado que son un equipo que puede competirle a los “grandotes” de la región: 31-24 perdieron en Oregon y 40-37 ganaron en UCLA. Su marca es de 3-1, y tras la victoria, amanecieron como el #22 de la nación en el Top 25 de AP.

Venga el segundo, tercer y cuarto cuarto de la temporada regular del College Football de la NCAA.

RESULTADOS SEMANA 3 TOP 25

  1. Alabama 31-29 Florida (11)
  2. Georgia 40-13 South Carolina
  3. Oklahoma 23-16 Nebraska
  4. Oregon 48-7 Stony Brook
  5. Iowa 30-7 Kent State
  6. Clemson 14-8 Georgia Tech
  7. Texas A&M 34-0 New Mexico
  8. Cincinnati 38-24 Indiana
  9. Ohio State 41-20 Tulsa
  10. Penn State 28-20 Auburn (22)
  11. Florida 29-31 Alabama (1)
  12. Notre Dame 27-14 Purdue
  13. UCLA 37-40 Fresno State
  14. Iowa State 48-3 UNLV
  15. Virginia Tech 2127 West Virginia
  16. Coastal Carolina 28-25 Buffalo
  17. Ole Miss 61-21 Tulane
  18. Wisconsin (BYE)
  19. Arizona State 17-27 BYU (23)
  20. Arkansas 45-10 Georgia Southern
  21. North Carolina 59-39 Virginia
  22. Auburn 20-28 Penn State
  23. BYU 27-17 Arizona State (17)
  24. Miami 17-38 Michigan State
  25. Michigan 63-10 Northern Illinois

Top 25 AP Semana 4

  1. Alabama
  2. Georgia
  3. Oregon
  4. Oklahoma
  5. Iowa
  6. Penn State
  7. Texas A&M
  8. Cincinnati
  9. Clemson
  10. Ohio State
  11. Florida
  12. Notre Dame
  13. Ole Miss
  14. Iowa State
  15. Brigham Young
  16. Arkansas
  17. Coastal Carolina
  18. Wisconsin
  19. Michigan
  20. Michigan State
  21. North Carolina
  22. Fresno State
  23. Auburn
  24. UCLA
  25. Kansas State

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