Campeones e históricos: LSU confirma su lugar entre los mejores

Sólo se dedicaron a ganar. Nadie se pudo interponer en el camino de los LSU Tigers hacia la perfección La victoria en lunes por la noche no sólo les da el Campeonato Nacional, también los coloca entre la realeza del College Football. En 150 años, pocos equipos como estos Tigers.

Alberto García Ramos / receptor

Los LSU Tigers de 2019 son uno de los mejores equipos de todos los tiempos. 

Este lunes por la noche, LSU se impuso 42-25 a los Clemson Tigers en el Campeonato Nacional del College Football Playoff, jugado en el Mercedes Benz Superdome de Louisiana. Prácticamente un partido como local, los bengalíes del Bayou dominaron para completar la campaña perfecta y anotarse en los anales de la supremacía colegial.

La marca de 15 ganados y 0 perdidos es uno de los múltiples elementos que reflejan la grandeza de los Tigres. Son apenas el segundo equipo desde el inicio del Siglo XX en lograr ese récord. ¿El primero? Clemson, la temporada pasada. Pero un año después, esa escuadra cayó víctima de Louisiana State, ahora los dueños del título colegial, en la casa de los Santos de Nueva Orleans.

En el fútbol americano universitario, mucho se habla de la conformación del calendario para discutir la posición histórica de un equipo: si los rivales fueron débiles o fuertes, si eso influye en el camino para llegar a la Final, y la manera en que se haya derrotado a la competencia.

El caso de LSU es extraordinario, porque no hay cupo para hablar de contrincantes complacientes: los Tigers se convirtieron en el primer equipo en la historia del Top 25 de AP (que comenzó en 1936) en lograr siete victorias contra escuadras clasificadas en el Top 10 al momento del partido. 

Así fueron esas victorias: 

  • 45-38 vs #9 Texas (Semana 2)
  • 42-28 vs #7 Florida (Semana 6) 
  • 23-20 vs #9 Auburn (Semana 8) 
  • 46-41 vs #3 Alabama (Semana 10)
  • 37-10 vs #4 Georgia (Campeonato de Conferencia SEC)
  • 63-28 vs #4 Oklahoma (Semifinal Nacional) 
  • 42-25 vs #3 Clemson (Campeonato nacional)

Cinco de esos equipos se mantuvieron en el Top 10 una vez terminado el torneo: Clemson (#2), Georgia (#4), Florida (#6), Oklahoma (#7) y Alabama (#8). 

¿Más exuberancia? LSU también es el primer conjunto en la historia en vencer a los cuatro mejores clasificados en el ranking de pretemporada. Así se veía la cúspide de la lista de AP antes del kickoff, en agosto de 2019:

  1. Clemson 
  2. Alabama 
  3. Georgia 
  4. Oklahoma 

Los Tigers ganaron contra esos cuatro equipos con un margen promedio de 21 puntos de diferencia, siendo la victoria contra Oklahoma la más abultada (35 puntos) y contra Alabama la más cerrada (5 puntos). 

Como equipo, nadie en la historia del fútbol americano colegial ha anotado más en un sólo calendario. Luego de treparle 42 a Clemson, los Tigers del Head Coach de Ed Orgeron terminaron con 726 puntos, o un promedio de 48.5 por partido. En 2019, LSU terminó como la ofensiva más productiva, logrando 564.1 yardas por partido. 

¿Y qué tal el líder de esa maquinaria histórica? La temporada del QB Joe Burrow será una recordada por mucho tiempo. Quien fuera tres años sustituto en Ohio State ahora es el dueño del récord de pases de touchdown en una temporada en la historia de la División 1-A, con 60. El único en llegar a dichas seis decenas, su promedio en 2019 fue de cuatro por partido, lo que valió para ser el Trofeo Heisman, y el ganador con más margen en la historia del galardón.

Con los más altos reflectores, Burrow brilló de sobremanera: en sus últimos tres partidos como colegial, el oriundo de Ohio se combinó para completar 88 pases de 126 intentos (69% de certeza), 1,305 yardas y 16 touchdowns, además de dos carreras de anotación. En esta triada de encuentros (el Campeonato del SEC, la Semifinal y Final Nacional), logró esos números frente a las defensivas #1 (Clemson) y #4 (Georgia) de la NCAA en cuanto a yardas permitidas. 

¿El mayor déficit que enfrentaron los felinos en 2019? Diez puntos, en una ocasión: anoche. En el Campeonato Nacional, Clemson llegó a estar arriba 17-7 temprano en el segundo cuarto, pero cinco minutos y 19 segundos después, LSU recuperó la ventaja 28-17 para nunca voltear atrás en su camino a la perfección. 

El último gran legado de los LSU Tigers de 2019 vendrá en el futuro, cuando sus jugadores lleguen al Draft de la NFL. Uno de los equipos que marcaron época en el College Football son los Miami Hurricanes de 2001, quienes exportaron abundancia de estrellas al profesional: 38 de sus jugadores fueron drafteados, 17 en la primera ronda. 

Pero para poder comparar esa estadística, habrá que esperar posiblemente hasta 2022. Lo que es prácticamente una certeza es que Burrow será el primer atleta seleccionado en el Sorteo de abril próximo. Los Bengalíes de Cincinnati, dueños de la posición #1, deberían llevar a Burrow a casa, su natal Ohio. 

Durante 2019, los LSU Tigers se dedicaron a ganar contra la mejor competencia. En Clemson encontraron a un rival que cargaba una racha de 29 victorias consecutivas. Su respuesta fue la última pincelada en una temporada digna del arte: una temprana remontada, una dominación completa en el segundo medio, y el campeonato nacional, el cuarto para la Universidad Estatal de Louisiana. 

Y, por supuesto, un lugar entre los mejores equipos en los 150 años de historia del fútbol americano universitario de los Estados Unidos.

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