Defensiva heroica: Águilas Blancas sorprende al mundo, 15-10 sobre Pumas CU

Gracias a una exhibición defensiva de categoría, las Águilas Blancas consiguieron su primera victoria en playoffs en la era Zárate, sorprendiendo a Pumas CU en el Olímpico para ganarse su boleto a la Gran Final de la Liga Mayor.   

Alberto García Ramos / receptor

Fotos: Ernesto García / La Visión de Neto 

Tres sacks, dos fumbles, una patada de despeje bloqueada y una intercepción para finiquitar el encuentro fueron la guía para que las Águilas Blancas del Instituto Politécnico Nacional dieran la campanada de 2019 y derrotaran 15-10 a los Pumas CU, con lo que se ganan el pase a la Gran Final de la Liga Mayor de ONEFA.

Frente a más de 25,000 aficionados que se dieron cita en el Estadio Olímpico Universitario para el playoff matutino, los Volátiles de Santo Tomás consiguieron su primera victoria en postemporada contra Pumas en 12 años, cuando en 2007 también se metieran a Ciudad Universitaria para también sorprender a los felinos en cuartos de final.

La veteranía de elementos como Emilio Fernández, César Pérez, Luis Ochoa y Emmanuel Cajiga, pero además la astucia de Ricardo Angüis y el punto final de Eduardo Marino significaron una victoria sorprendente de las Blancas, la primera del HC Enrique Zarate en playoffs, sobre unos altamente favoritos al título Pumas. 

En punto de las 9:09 inició la ronda de las semifinales de la Conferencia Jacinto Licea, y las Águilas Blancas, tapizados de blanco en las fundas y el jersey pero luciendo el guinda en el casco, saltaron con la primera serie ofensiva. 

Liderados por el QB de tercer año, Ricardo Angüis, se lograron meter hasta la 18 de los universitarios. Un intento de pase pantalla terminó en un sack para los Pumas que hizo perder 12 yardas a la ofensiva, jugada que terminó con la eficiencia politécnica para mover el balón. Un gol de campo malo de Ángel Corona (4) mantuvo el doble cero en el marcador. 

Entonces entró la ofensiva unamita, liderados por el QB de cuarto año, Marco Durán, quien asumió el relevo luego de la lesión en la rodilla del titular Daniel de Juamblez. Como toda la temporada, los Pumas, totalmente blindados de azul pero con el casco brillando de oro, iniciaron agresivos y con urgencia por meter el ovoide en las diagonales. 

Enfrentando cuarta oportunidad y una yarda en la 23 del rival, Durán conectó con Germán Malanche, el blanco predilecto en el pedregal y líder en yardas de la ONEFA, no sólo para mover las cadenas, sino romper el plano del endzone, y con el extra bueno de Alberto González, subir 7-0 a los Pumas en su ofensiva inaugural, serie de 12 jugadas y 74 yardas recorridas. 

Parecía que sería una tarde productiva de Malanche y compañía.

Las Águilas Blancas no pudieron replicar el esfuerzo de su primer drive, y a pesar de iniciar a medio campo gracias a par de castigos de los universitarios, despejaron luego de tres jugadas.

Ya en acciones del segundo cuarto, Pumas empezó profundo en su terreno, desde la yarda 8, producto del buen despeje de los Volátiles. Ellos también terminaron con un tres y fuera, pero entonces vino vino la primera jugada grande de las Águilas Blancas: el linebacker Emmanuel Cajiga (3) bloqueó la patada de despeje y el equipo guinda cubrió la bola en las diagonales. El extra fue malo, pero los de Santo Tomás se acercaban 7-6. 

El marcador no se movió por el resto de la primera mitad, en parte por el buen accionar defensivo de ambas escuadras, ya que en este segundo cuarto hubo dos sacks por bando: por Pumas, los autores fueron Diego Pareyón (31) y Marco Zúñiga (90); por las Blancas, Luis Ochoa (99) y César Pérez (2), los dos mejores caza cabezas de 2019. 

Las Águilas tuvieron una última serie antes de la intermisión: seis pases completos de Angüis metieron a los guindas hasta la 27, además de una impresionante carrera de 16 yardas para llegar hasta la 11. 

Fue en esa yarda donde vino el sack de Zúñiga, dejando 20 segundos en el reloj. Las Blancas decidieron dejar avanzar el resto del cronómetro y pedir un tiempo fuera con dos segundos para intentar un gol de campo de 34 yardas, pero por segunda vez en el día, Corona desvió la patada, y el 7-6 se mantuvo para el descanso.  

Una vez terminando el descanso, justamente la muralla guinda y blanco salió a generar otra jugada grande: César Pérez (2) forzó el sack y fumble sobre Marco Durán y la defensiva se alzó con la posesión para cortar la serie puma que ya iba en medio campo.

Ese robo de balón derivó en la primera voltereta para los Volátiles: una serie de 9 jugadas, en la que Emilio Fernández (29) tomó protagonismo al subir una carrera de 26 yardas hasta territorio universitario. En total, Fernández acarreó en cuatro ocasiones, y Corona entró a hacer su primera patada buena del día, un gol de campo de 48 yardas para subir 9-7 al IPN.

La respuesta de Pumas fue idéntica: en ocho jugadas, avanzaron 50 yardas, y recuperaron la delantera con un gol de campo de 42 yardas de Alberto González, 10-9 inmediatamente para los auriazules. 

Entrando a los últimos quince minutos, las Águilas Blancas seguían mostrando el músculo del lado defensivo. Pumas armó una buena serie que se metía hasta la 33 del rival, pero en cuarto down y una yarda, la muralla guinda, liderada por Cajiga, detuvo en seco a Sebastián Villagrán (1), y en turnover on downs, le devolvieron la bola a su ataque.

El espigado Angüis vino entonces para liderar la serie que a la postre fue la victoria, ya que quedaban ocho minutos para el final. Una conexión de 26 yardas del QB con José Arvizu (88) metió a las Blancas hasta la 30 y tres jugadas después, el veterano Emilio Fernández metió un acarreo de 18 yardas a la esquina derecha de las diagonales. Aunque fueron por la conversión de dos puntos y fue fallida, los Volátiles se subieron 15-10. 

Angüis hizo apenas su segunda aparición en su carrera como QB, pero ya hizo historia como Águila Blanca.

Fue en esta situación donde la exhibición de la muralla guinda fue de impresionante a heroica: forzaron un tres y fuera de los Pumas, a pesar que los auriazules ya estaban en situación de urgencia. 

La ofensiva de las Blancas empezó acorralada desde su yarda 1 luego de excelente jugada de los equipos especiales. Evidentemente no pudieron concretar, pero un espectacular despeje de Cajiga, además de un foul personal de los auriazules, mandaron a Pumas hasta su yarda 8. Con 2:41 para el final, era la serie que definiría el encuentro.

Ya adentro de los últimos 80 segundos, Pumas ya estaba en la 33 del rival. Un touchdown lo ganaba, y Marco Durán estaba completando cómodamente con los hombres de su backfield, tanto Marco Cisneros como Villagrán. 

Fue justo que una acción defensiva sepultara a los Pumas y le diera el pase a la final a los Volátiles, porque gracias a que soportaron los embates de los Universitarios era por qué seguían con vida y con la delantera dentro de los últimos dos minutos. 

En segunda y dos desde la 33, sin presión, Durán mandó un pase profundo a la banda derecha. No había un sólo receptor cerca en el área pero sí estaba el veterano safety Eduardo Marino (1), quien se alzó por el ovoide, bajó los dos pies dentro del campo, y concretó la intercepción con la que culminó la histórica victoria para las Águilas Blancas. 

Hasta en la NFL hubiera sido intercepción. Dos pies dentro para culminar las acciones.

La circunstancia era complicada, porque los guindas llegaban con su quarterback suplente. Ricardo Angüis respondió con una soberbia actuación, completando 13 pases de 19 intentos para 146 yardas, sin touchdown, pero también sin intercepción, y habiendo soportado 5 sacks.

El líder corredor de la Liga Mayor cumplió con las expectativas, ya que Emilio Fernández culminó con 107 yardas en 20 acarreos, y por supuesto, el touchdown del gane. El mérito es compartido entre el corredor y su línea ofensiva, ya que en numerosas ocasiones, Fernández entró como QB desde la formación wildcat, anunciando la carrera descarada, y la defensiva de Pumas no pudo anular el juego terrestre.

La actuación ofensiva de los pedregalinos no fue tampoco inoperante: terminaron con 340 yardas totales; el QB Durán completó 12 de 19 pases para 123 yardas y un touchdown; Marco Cisneros, Abraham Tello y Sebastián Villagrán se combinaron para 145 yardas en 22 acarreos.

Pero la muralla guinda se fajó en los momentos importantes y realizó las jugadas necesarias para eliminar la espectacularidad de los Pumas. La tapa del despeje de Cajiga puso al equipo en las diagonales, el sack y fumble de Pérez Durán derivó en puntos, frenar en cuarta y uno ya en propio territorio en el cuarto cuarto, y la cereza del pastel, la intercepción de Marino. Fútbol complementario: ofensiva eficaz, defensiva espectacular, equipos especiales que hacen jugadas grandes.

Las Águilas Blancas fueron el primer invitado politécnico a la Gran Final de la Liga Mayor de ONEFA, ya que los Burros Blancos, sus hermanos de institución, se hicieron cargo de los Leones Anáhuac para así, por primera vez desde 1989, tener dos equipos politécnicos en el juego de campeonato de ONEFA.

Anuncios

Deja un comentario