La noche de las antorchas apagadas

Receptor. Corría el año de 1965 y la rivalidad Politécnico Universidad vivía una de sus mejores épocas, y el Clásico que definió el campeonato nacional ese año fue un capítulo de oro en la legendaria historia de esta apasionante rivalidad. Artículo de nuestro colaborador especial el Dr. José Luis Blando.

En esta ocasión me voy a referir a un clásico Poli-Universidad, que se celebró el sábado 20 de noviembre de 1965; con la participación del Poli Guinda dirigido por el Dr. Jacinto Licea Mendoza y los Pumas de la UNAM “ La Horda Dorada del Pedregal “ bajo la batuta del coach Manuel  Neri  Fernandez, que debutaba ese año como Head Coach.

En este encuentro se decidía el Campeonato Nacional, a los Pumas les bastaba un empate para conseguir la supremacía en cambio para los guindas no cabía otra opción que la victoria.

El juego llegó al último cuarto con un marcador de 13 por 7 favorable a los Guindas, pero en los minutos finales, Pumas montó una ofensiva que culminó con un largo pase de Edmund “El Brujo” Tejeda, quarterback egresado de los “Gallos de Comercio” a su receptor Alfredo “Araña” González; entre paréntesis gran atleta, el cual lo hizo completo, logrando ingresar a las diagonales para empatar dramáticamente  el partido a 13 puntos. Así se mantuvo ya que el punto extra fue fallado por el pateador Puma Mauricio “Bimbo” Calderón.

Se efectuó la patada de kickoff, y el equipo Guinda fue detenido en la yarda 20 de su territorio, iniciando su última ofensiva, en la cual fueron tres pases incompletos llegándose el cuarto down con 17 yardas por avanzar y estando el balon en la yarda 18 de su propio campo. Finalmente el quarterback Eliud Dávila, proveniente ese año de los Tigres de la UANL,  logró conectar con su receptor  Nº 45 Omar Fierro González, quien después de una zigzagueante carrera por el centro del campo logro tomar la banda derecha culminando con su arribo a las diagonales universitarias decretando la victoria de los Guindas con un marcador 19 – 13; ya que fallaron el punto extra, obteniendo Poli Guinda el Campeonato Nacional de 1965.

A este juego se le conoce como el de las Antorchas Apagadas, ya que dos veces en los dos minutos finales cambio el estatus del resultado final y las antorchas encendidas en el lado ganador, que eran el símbolo de la victoria cambio de bando en cuestión de segundos.

Todavía hubo un extra en la de por sí disputada conclusión del torneo, ya que hubo tiempo para un kickoff más que fue devuelto 70 yardas por el corredor Puma Jorge Mercado, que había regresado al equipo para finalizar su elegibilidad, quedando corto por aproximadamente 30 yardas de dar una nueva voltereta al resultado.

Es justo mencionar que Omar Fierro había regresado al Poli Guinda para cumplir su último año de elegibilidad y quien fue durante su vida un gran atleta, campeón nacional por varios años en el lanzamiento de disco y bala, habiendo participado exitosamente representando a México en varios juegos Centroamericanos y del Caribe. En el medio del football americano era identificados como el “ Poeta de los Emparrillados”.

La base del equipo Puma se mantuvo durante los años 1966 y   1967; ya que varios jugadores importantes como Joaquín Castillo, Omar Méndez, José Luis Villela ( Q.E.P.D ), Antonio Maldonado, Eduardo Lozada ( Q.E.P.D. ), Luis Acosta, Luis Higuelín, Luis Araiza, Leobardo García e Ignacio Miranda, los hermanos Verduzco, Federico (Q.E.P.D.), Alejandro y Sergio etc. regresaron lo que permitió obtener los campeonatos nacionales consecutivos, y el equipo de 1967 se coronó campeón invicto y se considera al mejor equipo Puma de la historia.

Anuncios

Deja un comentario