Alabama vence 45-34 a Oklahoma gracias a un arranque perfecto en el Orange Bowl

Cuando anotas los primeros 28 puntos del partido, es altamente probable que seas el ganador. Alabama tuvo un inicio perfecto, y a pesar de que Oklahoma quiso regresar, la ofensiva demostró su estatus de élite en el Orange Bowl.

Alberto García Ramos

El Alabama Crimson Tide venció 45-34 a los Oklahoma Sooners en el Orange Bowl, la segunda semifinal del College Football Playoff del fútbol americano universitario, partido celebrado en el Hard Rock Stadium de Miami, Florida.

Alabama llegó al partido como el sembrado #1 del Top 25 del Comité de Playoff, mientras que los Sooners llegaron como el #4 quedándose con el último boleto disponible para las semifinales nacionales.

A pesar de que el Crimson Tide ha estado presente en las cuatro ediciones previas del formato Playoff y Oklahoma en un par, esta fue la primera vez que se enfrentan en la modalidad de semifinales.Alabama ha llegado al campeonato nacional en tres ocasiones previas mientras que Oklahoma siempre perdió en la antesala

El inicio del partido fue perfecto para un equipo. Alabama se metió al touchdown en sus primeras CUATRO series ofensivas. Todavía ni siquiera acababa el primer cuarto cuando el marcador ya leía 21-0 en favor de la escuadrada comandada por el Head Coach Nick Saban. Aquí el 14-0:

Un par de acarreos de touchdown de Damien Harris, un pase de touchdown del fenomenal Tua Tagovailoa a Henry Ruggs, y otro pase al corredor Josh Jacobs acentuaron el furioso inicio que Alabama tuvo en los primeros 18 minutos del partido, en el que la ejecución fue sumamente impecable para poner el 28-0 en la pizarra.

El resumen del primer cuarto cabe bien en la recepción de touchdown de Jacobs, en especial la manera en que se mete a las diagonales:

No sólo fue la ofensiva. El sector defensivo también tuvo un primer cuarto increíble, limitando a la ofensiva de Oklahoma a 24 yardas totales y dos despejes en sus tres primeras series. Los Sooners se la jugaron en cuarta oportunidad en medio campo en el primer cuarto. Tal era la desesperación de ir abajo 21-0 en los primeros 12 minutos.

Veamos aquí a Quinnen Williams, el jugador defensivo más dominante durante la primera mitad, romper una trampa por sí solo y forzar la pérdida de yardaje de Oklahoma (esta serie terminó en un despeje):

Eventualmente la respuesta de Oklahoma llegó. Kyler Murray no iba a dejar que su equipo perdiera sin antes dar una pelea. El QB ganador del Heisman guió una serie de 4 jugadas y 75 yardas que terminó con una carrera de touchdown de 2 yardas de Trey Sermon.

Oklahoma empezó a ganar momentum, pero sólo pudieron convertirlo en tres puntos más durante el segundo cuarto. Llegaron a meterse hasta la yarda 9 de Alabama pero tuvieron que conformarse con un gol de campo para acercarse 28-10.

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Dicen que la mejor defensiva es tu ofensiva porque mantienes al rival en la banca. Alabama, justo cuando los Sooners se sentían más animosos, montó una serie metódica de 7 minutos y 12 jugadas, convirtiendo tres puntos más antes de la intermisión y dejando menos de 1 minuto en el segundo cuarto.

31-10, favor Alabama, así se leía al medio tiempo. Se acabó, ¿cierto?

Dos cuartos después, el victorioso sí fue el Crimson Tide, pero Oklahoma, y especialmente Kyler Murray y CeeDee Lamb, todavía tenían un intento de regreso que montar.

La primera serie del tercer cuarto consumió 5 minutos para la escuadra del Head Coach Lincoln Riley. Otra vez se metieron hasta la yarda 9 de Bama, pero otra vez fueron por el gol de campo. 31-13, un palíndromo en la pizarra.

Luego de forzar apenas el segundo despeje del Tide en el encuentro, Murray respondió con un pase de de touchdown 45 yardas para meter de lleno a los Sooners. El QB encontró profundo a su receptor Charleston Rambo mientras demostró la increíble fuerza que tiene en el brazo (de tipo Mahomesiánico):

La ofensiva de Tagovailoa no se iba a quedar con los brazos cruzados luego del increíble primer medio que tuvieron. Entonces respondieron con una serie de 9 jugadas, 75 yardas, 4:55 minutos que terminó con el tercer pase de touchdown de Tagovailoa, éste a DeVonta Smith, y subir al Tide 38-20.

Ya en acciones del cuarto cuarto, Oklahoma se negaba a morir. Una serie de 14 jugadas, 80 yardas y poco menos de cinco minutos vio a Murray conectar con CeeDee Lamb en dos terceras oportunidades distintas para mantener viva la serie. La conexión Murray-Lamb terminó la serie en las diagonales en un pase de 10 yardas para acercarse otra vez a once de diferencia, abajo 38-27 con 8 minutos.

El Coach Lincoln Riley sabía que necesitaba la bola de inmediato, y aunque quedaban 8 minutos, fue por la patada corta. Alabama recuperó. Y Alabama con campo corto es prácticamente garantía de seis puntos.

Luego de cinco jugadas, Tagovailoa conectó su cuarto touchdown de la noche, éste a Jerry Jeudy (por si no lleva la cuenta, las 4 anotaciones de Tua fueron a cuatro receptores diferentes). Con 6 minutos en el reloj Alabama puso la daga 45-27.

De cualquier forma Murray no dejó de pelear para la causa de los Sooners. Una serie de 6 jugadas y 74 yardas terminó con una carrera de touchdown de 8 yardas del mismo quarterback, por lo que ya con 4:23, parecía poco, pero Oklahoma seguía metiéndose al marcador, abajo 45-34.

Pero ese fue el final. Luego de la segunda patada corta fallida para OU, Alabama terminó por acabarse esos cuatro minutos en el cronómetro, y confirmar su estadía en el Campeonato Nacional del College Football por cuarto año consecutivo.

Alabama, durante cuatro cuartos, realmente no se vio imparable ni impenetrable. Nueve castigos para 89 yardas es un número elevado para un equipo coacheado por Nick Saban. Al final, la defensiva permitió 471 yardas totales y 34 puntos cuando su promedio venía siendo menos de la mitad que eso (14.9).

Pero sí fueron perfectos en los primeros 20 minutos del partido. Cuatro series ofensivas, cuatro touchdowns. Un colchón de 28 puntos a cero mostró ser suficiente para aguantar el embate de Oklahoma, que lo hubo, pero no bastó.

Tagovailoa también fue casi perfecto. Lanzó para más touchdowns (4) que pases incompletos (3). Su línea final de estadísticas lee 24 completos de 27 intentos para 318 yardas, 4 touchdowns, sin intercepciones. Luego de tener el peor partido en su corta carrera contra Georgia hace un mes, Tua respondió con una exhibición brillante en las semifinales.

Y del lado perdedor, Murray también se lleva las palmas. El ganador del Trofeo Heisman en 2018 se convirtió en el primer QB en correrle 100 yardas o más a una defensiva coacheada por Nick Saban en toda su carrera(terminó con 109). Y por aire también trepó otras 308 yardas, 109 de esas a su receptor estrella CeeDee Lamb. Una segunda mitad de 24 puntos que no alcanzó para regresar, pero que demostró que Oklahoma es un equipo que pelea hasta el final.

Murray (muy posiblemente) se despide del fútbol americano para siempre, ya que está enfilado a las ligas menores de los A’s de Oakland. Oklahoma se despide del 2018, por tercera vez en cuatro años que se van en semifinales (2015 y 2017).  Se trató de dos exhibiciones fenomenales de ambos Qbs, pero uno empezó con un rezago insuperable. 

Alabama, mientras tanto, tiene una cita conocida: Clemson. Por cuarta temporada consecutiva, el Crimson Tide y los Clemson Tigers se verán las caras en postemporada, y por tercera vez en cuatro años, será en el Juego del Campeonato Nacional.

Luego de flaquear en el Campeonato del SEC, Tagovailoa y la ofensiva lanzaron el mensaje desde el Orange Bowl: nosotros somos la cara de este equipo.  

Eso no significa que la defensiva haya bajado su calidad, si en la semifinal capturaron tres veces a Kyler Murray que a ratos parece imposible de taclear. No, significa que esa misma defensiva que siempre ha caracterizado a Alabama ahora pasa a segundo plano porque la ofensiva es capaz de mover la bola como y cuando quiera. ¿No creen? Vuelvan a ver el primer cuarto y medio del Orange Bowl.

Alabama, #1, vs Clemson, #2, por el Campeonato Nacional del College Football Playoff, el lunes 7 de diciembre de 2019 a las 19:30 horas (del centro de México) desde el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.

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