Liga Mayor

Brillan en aulas y emparrillados

Receptor. El diario El Universal destaca este día en su sección de Deportes un amplio reportaje que expone que «Raúl Mateos, y Octavio Zapata, jugadores de Águilas Blancas y Pumas CU, demuestran que sí es posible rendir en la cancha y en las aulas; uno fue reconocido como el mejor jugador-estudiante; el otro se forja como matemático y no baja de 9». Por la importancia para el FBA de México, lo publicamos íntegro.

Adriana Díaz Reyes
El Universal

Las lecciones que reciben en el campo Octavio Zapata y Raúl Mateos les sirven para su excelencia académica

Líderes natos en los emparrillados universitarios, Octavio Zapata y Raúl Mateos se han dedicado las últimas temporadas a acumular yardas para los Pumas de Ciudad Universitaria y las Águilas Blancas del Instituto Politécnico Nacional.

Pero no sólo brillan en los campos, donde son indiscutibles titulares en el roster . También en las aulas, donde son considerados como destacados estudiantes.

Mateos pertenece a la Escuela Superior de Ingeniería y Mecánica Eléctrica del IPN en Ticomán.

El jugador, quien se desempeña como mariscal de campo y en ocasiones corredor con el equipo guindiblanco, es ya todo un ingeniero aeronáutico desde hace algunos meses.

Con una tesis sobre la creación de base de datos para la explicación de aeródromos, el jugador demostró que el deporte y la academia no están peleados.

“Siempre he tenido un promedio arriba del 8. Trato de dedicarle el tiempo a cada cosa y creo que mi esfuerzo ha valido la pena. Es muy importante pensar también en el futuro profesional”, comentó el pasador.

Una muestra de la efectividad de Mateos fue que en 2006 se ganó el premio al mejor jugador-estudiante de la Liga Mayor.

Pero no sólo en las canchas guindiblancas se forman profesionales de excelencia. También en las de Ciudad Universitaria.

Uno de sus mejores alumnos es Octavio Zapata, corredor que se ha convertido en el motor de los Pumas CU.

Zapata estudia el segundo semestre de la carrera de matemáticas en la Facultad de Ciencias de la UNAM y asegura que, practicar futbol americano, le ha enseñado muchas lecciones al igual que las aulas.

“Es que el objetivo del futbol americano es aportar a jugadores y profesionales. Nosotros debemos tener también buen desempeño en la escuela para reflejarlo en los partidos”, expuso Zapata.

El corredor siempre ha sido un estudiante de al menos 9. Cada noche, aunque el cansancio en ocasiones sea mucho , Octavio dedica tiempo a sus tareas y cuestiones escolares.

“En el equipo los coaches también nos motivan a ser buenos alumnos, es parte de nuestra formación integral”.

Raúl Rivera, coach de los Pumas reconoció la importancia de la academia para sus jugadores.

“Desde que juegan en infantiles se le da también un seguimiento académico a los jugadores”, dijo.

Incluso, Rivera informó que este año, los Pumas contrataron al coach Alejandro Carpintero, quien se encargará específicamente de darle seguimiento al rendimiento académico de los jugadores.

“Su labor será checar sus horarios, vigilar la sala de estudio que tienen los jugadores. Te puedo decir que 60% de nuestro roster es universitario ”, agregó el head coach.

En instituciones privadas, como el Tec de Monterrey, también se busca que el alumno no tenga como meta absoluta el emparrillado: ahí quien pretenda pertenecer a equipos de Liga Mayor o de Intermedia, debe conservar promedio de al menos 8.

Deja un comentario