Son vulnerables, pero aún así ganan: Borregos MTY regresa y vence 16-10 a Águilas Blancas

Es el primer partido que los Borregos MTY sufren, pero el resultado final es el de siempre: la victoria. Al mero estilo borregote, una segunda mitad absolutamente dominante en la que asfixiaron a la ofensiva de las Águilas Blancas fue la clave para venir de atrás y vencer 16-10 en su primera visita al Wilfrido Massieu desde regresar a la ONEFA.

Alberto García Ramos / receptor

Los Borregos Monterrey por primera vez enfrentaron adversidad en 2021. Por primera vez sudaron de más, por primera vez un rival nos recordó que sí sangran. Ese rival fueron las Águilas Blancas, históricamente un frente incómodo para los hermanos mayores del sistema ITESM.

Y a pesar de sufrir, los Borregos Monterrey ultimadamente consiguieron la victoria 16-10 sobre los Volátiles de Santo Tomás, después de estar abajo 10-3 al medio tiempo y jugar todo el partido sin su QB titular, Sebastián Hernández.

“Estábamos un poco desesperados, un poco ansiosos, pero el medio tiempo nos ayudó para tener la mente fría, los coaches ajustaron y gracias a Dios se dio el resultado”, dijo Emilio Elizondo, QB #10 que toda la temporada ha sido el sustituto de Hernández pero que hoy saltó como el comandante de la ofensiva regia tras una lesión que este último sufrió en la victoria de Monterrey 38-6 contra Borregos CEM la semana pasada.

La marca de los Borregos, esa que dominó la Liga Mayor de ONEFA durante el segundo lustro de los 90 y toda la década de los 2000s, se manifestó una vez más en el Estadio Wilfrido Massieu: controlar el balón, imponer su físico, sofocar al rival, ganar. Es fútbol complementario: la ofensiva establece la carrera mientras que la defensa les da el balón rápidamente.

“Creo que es el sello de Borregos: la carrera, pases cortos, pases rápidos, creo que funcionó el día de hoy”, dijo Elizondo tras una exhibición en la que terminó con 171 yardas. 

Y exactamente así fue la segunda mitad: Borregos ejecutó 42 jugadas en cuatro posesiones para conseguir 211 yardas y 13 puntos, mientras que las Blancas apenas sacaron 17 jugadas, sólo consiguieron un primero y diez y terminaron con -3 yardas en los últimos dos cuartos. Por supuesto, no anotaron.

“(La violencia) es un poco el mantra, es nuestra filosofía en la defensa. Se notó hoy y eso nos ayudó a sacar el resultado”, explicó el linebacker Mauricio Martínez (2) de los regiomontanos. A lo largo del partido, la unidad defensiva gritaba la palabra “violencia” después de una buena ejecución o algún golpe estruendoso sobre el rival.

“(El segundo tiempo) fue un cambio de perspectiva en el cual nos juntamos, hablamos lo que habíamos trabajado en la semana y empezamos a ejecutar, esa fue la clave: la ejecución. En la segunda mitad se vio notoriamente el cambio”, dijo Martínez, quien terminó con seis tacleadas para llegar a 26 en el año.

Previo al enfrentamiento contra Águilas Blancas, el dominio de los Borregos MTY eran notorio tras cuatro partidos, particularmente el diferencial de puntos: Borregos Monterrey era el equipo que más anotaba y el que menos permitía en el marcador. Todos su encuentros habían cruzado la frontera de las 30 unidades, y únicamente Linces les había anotado más de un dígito.

Pero hoy los politécnicos le presentaron la adversidad a los regiomontanos, particularmente en la primera mitad, en la forma del novato QB Alan Herrera (18), quien totalizó 112 yardas. La gran mayoría de esas vinieron en una serie al inicio del cotejo.

Hacia el final del primer cuarto y con el partido empatado a ceros, Herrera se escapó 70 yardas en un acarreo personal, llevando la posesión del balón desde la 10 de las Blancas hasta la 20 de los Borregos Monterrey, la jugada que terminó los 15 minutos iniciales. El down consecuente, Herrera encontró a Javier Rodríguez (80) en la parte izquierda de las diagonales en un pase de touchdown de 20 yardas que subió 7-0 a los Volátiles de Santo Tomás.

La ventaja la mantuvieron hacia el descanso, luego de intercambiar goles de campo: Leonardo Guajardo (24) metió uno de 46 yardas para acercar 7-3 a los Borregos y después el propio Herrera concretó desde la misma distancia segundos antes de que acabara el segundo cuarto para el 10-3.

“Tuvimos muchos errores, muchos castigos, nos estuvimos perjudicando nosotros mismos. Nosotros mismos nos echamos para atrás. Es parte del juego, es parte del fútbol, a veces toca que hay que venir de atrás, y hoy se logró el resultado”, dijo el RB Julio Covarrubias, quien tuvo 18 acarreos para 53 yardas y un touchdown.

Aunque los Borregos no están acostumbrados a remontar porque no tienen necesidad de, a lo que sí están acostumbrados es a dominar. Los últimos 30 minutos de partido dominaron.

Inmediatamente en la primera serie regresando de la intermisión, Monterrey igualó el marcador. Una serie de 10 jugadas se vio puntualizada por dos jugadas: un pase de 48 yardas de Elizondo a Mauricio Santos, sublíder en yardas aéreas de los 14 Grandes, y dos downs después, Covarrubias metió la bola a las diagonales en acarreo de 4 yardas.

La respuesta de las Blancas fue un tres y fuera no convencional, sino literal: tras un chop block en segundo down que provocó 2a y 26, los Volátiles prefirieron despejar desde la tercera oportunidad. Borregos inició a la altura de la yarda 50 y doce jugadas después, Guajarado le dio a los Borregos su primera ventaja tras meter un gol de campo de 27 yardas. En cuestión de minutos, el Tec borró la desventaja y ya tenía la comandancia.

Una vez más, la respuesta de las Águilas Blancas fue un despeje tras solo jugar tres downs.

Para iniciar el cuarto cuarto, los Borregos montaron una serie que consumió casi 7 minutos y se basó en el juego terrestre: Fernando Mejía (28) tuvo 4 acarreos, Covarrubias otros 4, Elizondo corrió de manera personal par de ocasiones y además lanzó dos pases completos. Monterrey llegó a meterse hasta la yarda 7 de las Blancas. Fue en tercera oportunidad y gol desde la yarda 10 que Alberto Madriz (91) evitó que la diferencia acrecentara a dos posesiones, ya que el ala defensiva capturó a Elizondo hasta la yarda 21 lo cual elevó la esperanza de los guinda y blanco de mantenerse en el juego. Vino Guajardo para hacerlo tres de tres y subir 16-10 al Tec.

Todavía con más de 6 minutos restantes y el sentimiento obvio de necesitar montar una serie prolífica, el accionar para las Blancas fue, una vez más, el mismo: ahora no fue tres y fuera, porque Herrera consiguió el único primero y diez del politécnico en la segunda mitad para abrir este hilo, pero, después de esta carrera, pasaron tres jugadas antes de que patearan y le dieran la bola a Borregos.

Monterrey procedió a acabarse el reloj y despejar cuando ya quedaban menos de 60 segundos. Las Águilas Blancas, necesitando un touchdown, comenzaron desde su propia yarda 45. Cuatro jugadas después terminaron en su propia yarda 12 con un sack que terminó efectivamente el reloj.

“No nos había tocado en la temporada venir de abajo, habíamos tenido marcadores en los cuales teníamos esa seguridad, podíamos controlar el juego. Realmente es esa cuestión de fajarnos, sacar nuestra actitud, sacar nuestro carácter, creo que le viene muy bien a la defensa jugar con un rival así y ganar un juego de esta manera”, explicó el linebacker Mauricio Martínez.

“Estábamos un poco limitados en cuanto al ataque aéreo, entonces lo que teníamos que hacer eran ofesnivas largas, largas, tres yardas, tres yardas, sabíamos que iba a haber golpes pero así cambia la situación de juego y hay que adaptarnos y buscar la mejor manera para sacar el resultado”, expresó Covarrubias, que sus 18 acarreos son la mayor cantidad para él en lo que va de 2021.

“Todos esperábamos un juego muy cerrado, que sea bueno para la afición, se les dio el espectáculo que ellos esperaban y fue un buen rival que teníamos enfrente. (…) Creo que ahorita las estadísticas hablan, tenemos un muy buen equipo y ahorita que regresamos a la ONEFA estamos dando ese sello de un buen fútbol”, acotó el QB Elizondo tras la victoria.

Fue un partido de mitades completamente contrastantes: la primera mitad, las Águilas Blancas estaban moviendo la bola, el novato QB Alan Herrera mostrando calma en la ejecución del ataque politécnico, y la ofensiva regiomontana sin encontrar ese ritmo necesario (especialmente porque Elizondo también salió momentáneamente por lesión y entró el QB de tercer equipo, Cristian Corral).

La segunda mitad fue lo que todos sabemos de lo que son capaces: doblar a cualquier frontal defensiva, imponer su voluntad, y del lado defensivo, permitir literalmente nada (o hasta menos que nada, por las yardas negativas que las Blancas consiguieron en el complemento).

“Claro que somos el mejor equipo y no sólo porque yo lo diga, creo que en el campo se ve, tanto jugadores como staff de coacheo y todas las personas que están detrás de nosotros, creo que eso nos hace el mejor equipo de la nación”, reafirmó Martínez.

Hoy los Borregos sufrieron, sangraron y sintieron lo que es estar abajo en el marcador. Momentáneamente, claro, porque cuando el reloj marcó 00:00, ellos fueron los que se alzaron victoriosos, como convencionalmente lo hacen.

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