Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Receptor. Terminó la visita del coach de Borregos Salvajes, Frank González, a los coaches de Onefa. La reunión duró casi 3 horas. Fue en términos amables, pero de los más sobresaliente fue la personalidad distinta y conciliadora de Frank, totalmente opuesta a la presentada en el congreso de Cancún de febrero pasado. Doble personalidad de Frank.

Especial receptor

Idéntico a la obra del escocés Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. correspondiente a un desdoblamiento de personalidad, la dualidad del bien y del mal en una persona.

Así se califica el comportamiento del coach Frank González, de los Borregos Salvajes del Tec de Monterrey, durante la reunión sostenida esta tarde en el casillero de las Águilas Blancas con 6 coaches de la Onefa.

El diálogo empezó puntual a las 5 de la tarde. Concluyó tres horas después.

«Eres otro, pero las circunstancias también son otras» le dijo un experimentado entrenador.

Y es que Frank González, acompañado por un asistente, llegó básicamente con 4 puntos a tratar: 1) explicar qué fue lo que los orilló a tomar la decisión de abandonar Onefa, 2) presentar lo que habían trabajado en un año de reformas al reglamento, 3) aceptar que se equivocaron y 4) la petición de regresar a la Liga.

Dicen que se pudo hablar muy bien, que fue receptivo, nada prepotente, nada soberbio, muy distinto a aquel Frank de la reunión de Congreso en Cancún, donde negaba cualquier acercamiento con la entonces Conferencia del Centro.

Ahora sí, calladito y receptivo. Sin interrumpir. Muy distinto al altivo, prepotente, soberbio, a aquel que imponía su palabra.

Hoy era otro Frank. Dispuesto al diálogo. Dispuesto a rebajar su programa de becas a 115. «Es un impacto grande en mi programa, y una situación muy coomplicada de resolver» argumentó.

Entonces un coach le preguntó que si era un impacto grande, pues ¿cuántas becas tenía? Simplemente evadió la resupesta.

Frank era otro, por la necesidad, por estar solo, bueno acompañado únicamente de sus 3 campus hermanos.

Pidió que lo dejaran regresar. Que había cometido errores, que lo entendieran.

Los 6 entrenadores de Onefa le comunicaron que el asunto se analizaría, pero que ellos sólo eran entrenadores y que la resolución final la determinarían las máximas autoridades institucionales.

Que el lunes entraría la carta, pero que serían directores generales y rectores de cada insitutción educativa los que tengan la última palabra.

Vaya disyuntiva para el coach Frank. Rebajarse a la mediocridad. Pedirla. Rogarla.

La paradoja. Tener que aceptar lo incongruente, contravenir sus ideales. Qué ironía de la vida. Todo cae por propio peso.

Se impone la fuerza de la razón.

Hay dos caminos para Frank González, uno, el respetar el reglamento, ingresar por medio de un congreso extraordinario, con la mayoría de votos de los equipos, lo que prácticamente los dejaría fuera este año.

O la otra, violentar el reglamento, brincarse el cause legal, y entrar por común acuerdo. Pero esta situación fue la que orilló, según el propio Frank González, a salirse de Onefa y crear su liga.

La vida pone las cosas en su lugar. Más de 15 años de becas desmedidas, de try outs ilegales, de pirateo abierto, de abuso, lo está pagando el Tec.

Rogar por entrar a la «mediocridad», es una incongruencia brutal.

Hay cosas que el dinero no puede comprar. Y hay cosas que algunos no han aprendido del fútbol americano a pesar de tantos títulos y juegos ganados.

Qué tristeza. Cambiar su esencia, su personalidad, su integridad. Comerse sus palabras, sus ideales.

Estar en esos zapatos, qué difícil.

O se apegan en Onefa la reglamento, o lo violan para dejar entrar al poderoso Tec de Monterrey y sus 4 campus.

Un desdoblamiento de personalidad, la dualidad del bien y del mal en una persona.

Penoso.

Anuncios

Deja un comentario