Liga Mayor

Traición por chamba, Héctor Cuervo

Receptor. El cambio estaba muy bien calculado. Por ello tanto apoyo, incondicional, absoluto. Héctor Cuervo deja la UDLA para irse al Tec de Monterrey. Pago justo para quien apoyó la división y sirvió de dommie para el pentacampeonato.

Editorial receptor

La salida de Héctor Cuervo de la UDLA tiene una gran dosis de traición.

Muchos más oscuros que claros fueron sus resultados como entrenador en jefe desde que fue nombrado en 2002. En 7 años logró sólo un subcampeonato.

En el ámbito político, Cuervo Pensado acató con cierta displicencia la decisión de desaparecer a los Aztecas de la UDLA que se dio en enero de 2005. La rectora sustituta del Dr. Enrique Cárdenas, la doctora Nora Lustig, una reputada economista intentó suprimir el equipo Aztecas de futbol americano, que tenía un costo a la UDLA de 20 millones de pesos, y cuyas intenciones eran aplicar los recursos a fines más propios de la institución.

Es un «lujo incosteable», declaró en rueda de prensa de aquel año, el vicerrector académico de la UDLA, Eduardo Lastra.

«En el futbol americano gastábamos entre 15 millones y 20 millones al año, muy distante del gasto en biblioteca que el año pasado (2004) fue de 7.5 millones para los ocho mil 300 estudiantes. El equipo se convirtió en un lujo que ya no podemos pagar», apuntó entonces.

Calculó que cada uno de los 73 jugadores representaba un gasto de 200 mil pesos, mientras que en otros deportes representativos de la universidad los alumnos requería aproximadamente 10 mil pesos.

En tanto, el entrenador en jefe de los Aztecas, Héctor Cuervo, indicó aquella ocasión  que lo importante para él y su escuadra es el beneficio de la UDLA, por lo que aseguró no tener resentimientos por esta decisión, aunque reconoció que se pudo trabajar más.

Sumisión del empleado leal.

Fueron los ex jugadores, la mayoría de los que integraron la escuadra tricampeona 95, 96 y 97, la que se apuró a rescatar al equipo. Aunado a que la rectora Lusting súbitamente dejó su cargo en un par de años. Aztecas sobrevivió.

Héctor Cuervo siguió al frente.

Pero el año pasado mostró su verdadera faceta. Tras el rompimiento de la Liga Mayor por el problema de becas, try outs y elegibilidad de jugadores, el entrenador en jefe de Aztecas se empecinó en apoyar incondicionalmente al entrenador de Borregos Salvajes de Monterrey, Frank González.

Cuando surgió la Conferencia del Centro, encabezada por UNAM y Politécnico, y cuyas característica geográfica supondrían la posición de la UDLA con este grupo, Cuervo se inclinó por irse con la conferencia delos “6 Grandes”, la conferencia de los Tec’s  de Monterrey.

El nivel está con los Tec’s, declaraba.

Pero en el terreno de juego las cosas fueron muy adversas. Apenas ganó 3 partidos, y fue zarandeado en 8 ocasiones, particularmente las dos contra el Tec de Frank 50-16 y en la semifinal humillados 49-12.

Sin embargo el servilismo de Héctor Cuervo ante Frank González era cada vez más exacerbado.

Durante el Congreso de este año en Cancún, con un bajo perfil en su actitud, votó todo a favor del Tec de Monterrey, por la presidencia de Onefa, y por la integración del grupo de los 14 Grandes.

Los malos resultados poco le importaron. Ahora se sabe que estaba cocinando algo personal.

El Tec de Monterrey le ofreció trabajo en el campus estado de México. El pretexto fue una beca de doctorado en deportes. Durante todo un año mantuvo su discurso de que Aztecas debía jugar con los Grandes del Tec, porque allí estaba el mejor nivel.

Hoy se sabe que todo ello fue por un empleo.

Se va de coordinador ofensivo al CEM, supuestamente por invitación del entrenador en jefe  Enrique Borda.

Muchas voces señalan que Borda ya no dura mucho en el puesto.

El premio a Cuervo por su apoyo incondicional es ser el entrenador de Borregos CEM.

Borda ya es demasiado incómodo para los intereses de la capital de Nuevo León.

Sus constantes críticas a la hegemonía que ejerce Frank González ya nos son bien vistas por las autoridades.

El peso de Frank es muy superior.

Cuervo abandonó su alma mater. La dejó hundida y  desprotegida. El rector Luis Ernesto Derbez le confió su apoyo. Pero los ganadores son otros.

La jugada parece perfecta, un coach regular encabezará la única sucursal que ponía en peligro a la joya de la corona Tec.

Traición por una chamba, venga en tiempos de desempleo masivo. Para que es el dinero, sino para gastarlo, y de paso comprar algunas conciencias.

La mano que mece la cuna, desde el cerro de la Silla, apunta a la salida de la ONEFA y la conformación de su propia liga, para seguir legitimando al gran ganador, incluso antes de que silbe el árbitro.

Deja un comentario