Hasta da gusto cuando las rivalidades con tanta intensidad se traducen en un juego como el que Burros Blancos y Águilas Blancas nos regalaron en la Semana 9 de la ONEFA. Fue un sábado absolutamente politécnico en el Willy, que terminó con drama y con Burros haciéndose del último lugar a playoffs. Crónica del encuentro.
Gustavo Castillo Torres / receptor
Fotos: Ernesto García / La Visión de Neto
Cuando el odio que se tienen estos dos equipos los lleva a jugar con esta calidad y espectacularidad, vale decir: que se odien más. Los Burros Blancos y las Águilas Blancas, ambos del Instituto Politécnico Nacional, brindaron uno de los encuentros más emocionantes en el colofón de la temporada regular de los 14 Grandes de la Liga Mayor de ONEFA, en acciones de la Semana 9, de cara a los playoffs que comienzan el próximo viernes.
En cada yarda, cada pase, cada carrera, cada tackleada se trató de hacer el mayor daño posible. Fue un encuentro sin concesiones, sin buena onda, que hasta la tribuna se peleó el Huelum como cosa propia. En punto del mediodía, ya en nuestro horario normal, se dio el kick off en el estadio Wilfrido Massieu de Zacatenco que lució un entradón guinda y blanco.
Lo que estaba en juego, más allá del orgullo y la posibilidad de proclamarse el hegemón del Poli en 2022, era más apremiante para Burros Blancos. Los todavía campeones defensores de ONEFA llegaron a este juego con la necesidad de ganar para hacerse de un lugar en playoffs. Las Blancas, por su parte, ya estaban aseguradas en el #2 de su grupo, por lo que ni ganar ni perder les afectaba. Al menos no en la tabla de posiciones.
En el regreso de la patada inicial Alan Herrera (9), receptor de las Águilas Blancas, puso la pelota en la yarda 50. Desde ahí Israel Jiménez (19) condujo la ofensiva hasta la yarda 3. En formación wildcat y en cuarta oportunidad, Herrera (9) se metió por el centro para el primer Touchdown, con extra bueno de él mismo, el marcador se puso 7-0 a favor de las Águilas Blancas.

En la primera ofensiva de los Burros Blancos, el mariscal de campo Axel Medina (2) logró llevar a su equipo a terreno enemigo, pero fracasaron en cuarta oportunidad.
Desde la yarda 30 las Águilas volvieron al ataque, sin embargo, cometieron su primer error, soltaron la bola que fue recuperada por los Burros, que aprovecharon para que Axel Gordillo (37) metiera un gol de campo de 32 yardas y 7-3 se puso el marcador.
Desde la yarda 25 inició la ofensiva de los volátiles de Santo Tomás, que fungieron como locales en este encuentro. Llegarían hasta la yarda 20 del rival, pero la defensiva de Zacatenco nuevamente provocó balón suelto. Con el cañón ya calibrado, Axel Medina (2) encontró a Emiliano Martínez Tejeda (84), que a la postre se convertía en su receptor favorito, que con un stop ando go, se llevó al esquinero y anotó un Touchdown de 40 yardas. Bueno el extra de Axel Gordillo (37) el marcador se puso 10-7 a favor de los Burros.

La siguiente ofensiva de las Águilas Blancas inició en la yarda 21, fueron detenido y obligados a patear, pero vino un golpe de suerte, el fielder de los Burros, deslumbrado por el sol radiante de la tarde, hizo muff, y la bola la recuperó Rodolfo Jesús Meneses (27). Las Blancas no desaprovecharon y en primero y gol en la yarda 1, nuevamente en formación “gato salvaje”, Alan Herrera (9) se metió a la zona de anotación por segunda ocasión. En el punto extra le pegó espantoso y el marcador se puso 13-10.
Con un segundo cuarto muy avanzado, los Burros tuvieron otra oportunidad con menos de dos minutos en el reloj, pero fueron detenidos. Así se irían al medio tiempo
En el inicio tercer cuarto la ofensiva de Zacatenco no logró avanzar y tuvieron que patear en cuarta oportunidad. Para el primer ataque de los de Santo Tomás, fue sorpresiva la entrada de Mike Patiño (4), quien traía una rodillera y no se le veía su movilidad acostumbrada. Luego de conectar algunos pases, fue interceptado por Imanol Martínez (32), que dejó el ovoide en su yarda 45. El poderoso caballo de batalla de los Burros, César Hurtado (21), empezó a consolidar su ritmo de carrera. Gracias a ello y pases cortos, fructificó con un gol de campo de 38 yardas de Axel Gordillo (37) para empatar el juego 13-13.
En la siguiente ofensiva de las Blancas, un diezmado Mike Patiño (4), fue detenido atrás por Osvaldo Canchola (1). Tuvieron que despejar. Los Burros también fueron detenidos por la Muralla Guinda. Patearon y Alexis Chávez (25) de los equipos especiales los encajonó en la yarda 2.

Desde esa comprometida situación, Mike Patiño (4), sacó a su equipo hasta terreno rival. Todo parecía ir bien. Mike vio a su receptor que hacía una trayectoria larga, bombeó el pase pero Axel Robles (33) se cruzó en su camino. La intercepción fue en la yarda 25, y con el balón en su poder el hábil safety se desplazó por la banda izquierda, cortó al centro, volvió a cortar a la derecha y en las últimas 5 yardas cortó a la izquierda y se metió a las diagonales. Era la locura en la tribuna oeste del estadio, el Huelum retumbó en el norte de la Ciudad de México. Fue una jugada espectacular de este muchacho de 22 años.
Pero un pañuelo en el campo fue un balde de agua helada. Un pañuelo muy lejos del desarrollo de la jugada. Un pañuelo imprudente. Una decisión arbitral de miedo, de terror. ¿Qué marcó el árbitro? Se preguntaron todos, muy pocos se enteraron y muy pocos lo entendieron.
La rechifla a la planilla no esperó y fue inquisidora. La pelota regresó, sí a poder de los Burros, pero en su yarda 20.

Tras esa espectacular jugada, el juego cayó en una especie de letargo y serie de errores, con dos pases interceptados por ambos bandos.Tanto a Axel Medina (2) de Burros, como el último a Mike Patiño (4) de las Blancas, que fue lamentable ver como salía lastimado nuevamente de su rodilla, cargado por sus compañeros.
Con la pelota en su poder lo Burros, desde su yarda 10 y con 7 minutos y medio en el reloj, consolidaron una ofensiva de 90 yardas con pase de anotación a Emilio García (3) y bueno el extra la pizarra se colocó 20-13. Fue el Touchdown de la justicia divina.

Con 1 minuto y 55 segundos en el reloj, parecía imposible un regreso de las Águilas Blancas. Israel Jiménez (19) regresó a los controles y cuando más se le necesitó apareció la habilidad de Guillermo Arvizu (10). Primero atrapó un pase corto y ganó 12 yardas y paró el reloj. Pero la jugada grande la hizo del lado de su tribuna, un pase largo a la banda, fue un placer ver como viajaba el balón, suave, y cual bailarina Arvizu se contorneaba en su carrera, cambió de hombros, extendió sus manos y atrapó ese bombazo de 40 yardas. La tribuna guinda saltó de sus asientos y el Huelum retumbó nuevamente.

Aún los aficionados no terminaban de jalar aire, cuando otro pase de 17 yardas, a Alan Muñiz (0), y el extra bueno se empataría el marcador 20-20. Fue el Touchdown del orgullo.

El juego estaba en un punto cumbre de emociones, indescriptible lo que se veía y se vivía en el campo. El drama, en su máxima expresión.
Todavía con un minuto en el reloj los Burros lograron llegar a terreno enemigo y con un segundo de juego Axel Gordillo pateó un gol de campo, que tuvo potencia, altura, distancia, pero que se desvió en el último momento y falló. Terminó el juego regular con el marcador empatado 20-20.
Cuatro cuartos emocionantes, jugados al tope, intensos, duros.
Para el tiempo extra el Referee, llamó a los capitanes para el volado. Al centro del campo también acudieron los entrenadores en jefe, Enrique Zárate por el lado de Águilas y Agustín López de Burros, quienes recibieron instrucción del árbitro principal. Las Blancas ganaron el volado y escogieron iniciar con su defensiva, una decisión donde el destino también jugó su juego.
En la yarda 25 inició la ofensiva de Burros en la primera serie extra. Axel Medina conectó pases de 4 yardas, otro de 7, y uno crucial con Emiliano Martínez (4), quien atrapó la pelota en la 10, y fue dejando jugadores guindas en el camino a lo ancho del campo y pisó fuera en la yarda 2.
En primero y gol, con aires de grandeza, Medina se desplazó a la derecha, como lo hizo Montana contra los Cowboys en el 81, y encontró a su corredor Juan Ignacio Hernández Valtierra (23) “el Cacho”, para la anotación, y bueno el extra el marcador se fue 27-20. Fue un Touchdown sublime.

Vendrían las Blancas para su oportunidad. Iniciaron con una carrera de dos yardas. Sin embargo, Jiménez Mendoza no logró conectar ni en segunda ni tercera oportunidad. No había de otra más que jugar en cuarta, el pase de Jiménez no encontró manos y el júbilo se desató en la banca de Burros.

El Huelum explotó y la tribuna se entregó a sus muchachos en esta tarde para el recuerdo, porque significó no sólo que los Burros Blancos extendieran su racha de victorias sobre las Águilas Blancas a cinco. No, además, el premio doble es que los de Zacatenco están en postemporada sin tener que depender de nadie más. Amarraron el #4 y visitarán a los Auténticos Tigres el próximo viernes. Un equipo que ha sido un completo sube y baja culminó en el lugar en el que estas emociones pertenecen: la fiesta grande.
A pesar de la derrota, las Águilas Blancas están ya en playoffs desde hace tres semanas, y su rival se conoce desde hace dos: los Pumas CU. Clásico en cuartos de final, y los Volátiles se ganaron el privilegio de la localía, pero como es costumbre en la realidad mexicana, podrá ser una sorpresa, para mal, la sede del juego.

Invitemos a ambas tribunas a abstenerse de gritos ofensivos y muy choteados, mentadas inexplicables para dos equipos hermanados por una misma institucion. Hagamos algo para que el futbol siga siendo familiar.