La ansiedad de dar el primer golpe. Las provocaciones dentro del campo pero que se desquitan con la violencia legalizada que es este deporte. Decisiones irracionales. Cambios de ánimo y momentum. Espectacularidad. Drama. Todo lo que extrañábamos de la Liga Mayor, nos lo regresó el Búhos IPN vs Tecos UAG. Venga el completo agasajo de la categoría reina de ONEFA.
Alberto García Ramos / receptor
Cuánto lo extrañamos. El día de juego.
Aunque el fin de semana de arranque del circuito principal de la ONEFA, la Conferencia de los 14 Grandes, es el 10 de septiembre, siete días antes comenzó de manera formal la temporada 2022 de la Liga Mayor con la actividad de sus Conferencias Norte y Centro.
En la Ciudad de México se jugaba el mejor encuentro de la jornada no por centrismo capitalino, sino porque en el Casco de Santo Tomás se encontraron dos de los mejores equipos del circuito Centro, para establecer si en efecto son favoritos al título.
La fricción dentro y fuera del campo que los Búhos IPN y Tecos UAG generaron en este kickoff de la Liga Mayor 2022 nos recordó por qué es que esperamos con tantas ansias el comienzo de la temporada de fútbol americano estudiantil en México.
Todo se reduce a las emociones que transpiran en los jugadores, coaches, asistentes, staff, aficionados por supuesto, todos anhelando que el eventual resultado final esté del lado favorable, para ellos, claro. La batalla de noctámbulos fue el ejemplo perfecto de dichas reacciones emocionales.
Los Tecos UAG esperaban que este partido se jugara en diciembre del 2021, cuando tras el término del torneo reactivación de la Conferencia Centro-Sur, ambos equipos quedaran con marca de 3-1. No hubiera sido un campeonato per se (Búhos ganó su grupo pero Tecos quedó en #2 detrás de Anáhuac QRO), pero hubiera sido el enfrentamiento de la mejor ofensiva, la tapatía, contra la defensiva politécnica, también la mejor. Al final, nada se concretó.
Sábado 3 de septiembre del 2022, una mañana nublada en la capital del país, puesta para que no hubiera pretexto de las condiciones climatológicas, que el calor, que la altura. Comenzó la intensa jornada sabatina que tuvo siete partidos en siete distintos estados de la república, pero ninguno con los reflectores del Búhos-Tecos.

Durante todo el partido, como es costumbre, los jugadores de ambas escuadras estuvieron provocándose. Los dos conjuntos se saben y reconocen como protagonistas del torneo 2022, en el que sí habrá playoffs y por supuesto un campeón. Existe una presión por no hacer ver mal a aquellos que pronosticaban un duelo de alto calibre en el campo sintético de Santo Tomás. Y en efecto, no decepcionaron.
Transmisión a través de la señal de Canal Once, una tribuna local lo suficientemente llena para hacer retumbar un Huelum estruendoso, empezar a reconocer los nombres de los que serán los protagonistas durante las próximas 12 semanas, como los QBs Emiliano Reyes de Tecos o Edgar Rodríguez de Búhos, ambos autores de tres pases de touchdown. Quejas por castigos, arbitraje localista, tensión y angustia. La experiencia de la Liga Mayor.


Parecía que los politécnicos eran los que ganaban la primera de las batallas entre las dos grandes fortalezas, ya que forzaron un tres y fuera en la serie inaugural. Los Tecos ya alineaban el despeje pero el pateador y linebacker Alejandro Gracia decidió tomar una avenida por el lado derecho y mejor mover las cadenas, lo cual logró con facilidad. Seis jugadas después, la UAG pegó primero, con un pase de touchdown de Reyes a Eduardo Zárate.
Los cambios de ánimo, los excesos de confianza, los resultados inesperados, todo eso que es parte fundamental de la experiencia del fútbol americano universitario.

Los tapatíos se despegaron a una ventaja 27-7 en el tercer cuarto, gracias a las tres conexiones de anotación de Reyes, dos de ellos de más de 70 yardas, dejando plantados al perímetro politécnico. Del lado ofensivo los Búhos sólo presumían una serie productiva, pero en ese tercer periodo también destaparon su explosividad con un touchdown de 50 yardas de Rodriguez a Alejandro Cuevas para acercarse 27-14. Dos jugadas de más de cincuenta yardas en series consecutivas: espectacularidad. Eso también.


Pero errores inadvertidos, decisiones irracionales y el renacimiento emocional del rival, eso también es parte de lo que hace la experiencia de la Liga Mayor una genialidad.
Con ninguna razón para arriesgar y simplemente con la oportunidad de bajarle al reloj, los Tecos se acercaban al medio campo, ya en los últimos cinco minutos del cuarto cuarto y arriba 27-13. Luego de correr en cinco jugadas consecutivas, el primer pase de una serie que empezó acorralados terminó en las manos del profundo politécnico Achtli Curiel, quien logró meterse a la 35 rival. Con la suma de un castigo de foul personal en contra de la UAG, Búhos estaba dentro de la 25 con la oportunidad de convertir la diferencia en una de sólo una posesión, cosa que hicieron tras el tercer pase de touchdown de Rodríguez, ahora con Sebastián Loredo.

Menos de 2 minutos, Tecos aún lo ganaba pero la diferencia sólo eran siete puntos (27-20). Ahora sí decidieron irse a la segura: correr en primero y segundo down, para quemar tiempos fuera del rival o que continuara el reloj. Tercer down, otra vez: lanzan. Pase incompleto, se para el reloj. Búhos tendrá aproximadamente un minuto.
Ah, drama, qué es el fútbol americano universitario sin un exceso de drama.
Una serie que empezó en la yarda 45 vio a los Búhos llegar dentro de la 20 antes de enfrentar cuarta oportunidad y cinco, la cual convirtieron con un pase de Rodríguez a Fernando García. Tres jugadas después, otra conexión metió al IPN hasta la yarda 5, donde aparentemente quedaban todavía unos 12 segundos pero en realidad eran menos de 8.
Centro a Rodríguez, rola del lado derecho, intenta conectar con Alberto Loredo con quien tuvo tres pases completos en esta serie, pero está cubierto. Ante la presión de los linieros tapatíos, que fue constante todo el partido, el QB lanza el balón hacia las diagonales pero simplemente buscando que sea incompleto y vivir un down más. Pero eso no sucede, porque la jugada terminó con el reloj de juego efectivo. Caras perplejas del lado de Búhos, inexplicable que el tiempo se consumiera.
Porque sí, la condición inexplicable de ciertos sucesos también es parte inherente de la Liga Mayor. Tecos UAG preserva la victoria 27-20 sobre los Búhos para abrir la Conferencia Centro.
El sentimiento de que éste no será el único enfrentamiento entre las aves era prácticamente palpable. Luego de un juego de este calibre en la primera semana de temporada, sólo queda imaginar el nivel que irán ganando ambas escuadras, de cara a los playoffs.

El 10 de septiembre será un fin de semana memorable en la historia del fútbol americano de México. Prácticamente de manera simultánea habrá cuatro partidos con carga histórica, futbolística y de entretenimiento insuperable: Borregos Monterrey en el Olímpico 68 contra Pumas CU; Aztecas de la UDLAP reviven y reciben a Águilas Blancas; los exponencialmente ascendentes Pumas Acatlán y los Auténticos Tigres peleando en Naucalpan; Burros Blancos y Borregos CEM en el Wilfrido Massieu. Un agasajo, es lo que será ese arranque de los 14 Grandes.
Pero lo vivido en el Casco de Santo Tomás entre Búhos y Tecos nos recordó el porqué de la fascinación hacia esta liga estudiantil. Porque, contra los argumentos de las ligas profesionales, la Liga Mayor sigue siendo la joya de la corona llamada fútbol americano de México.
Bienvenida de regreso. Es bueno tenerte en todo tu esplendor.
