Absoluta locura en CU: Burros Blancos se impone a Pumas en partido memorable

Todo lo que pasó a partir de los últimos dos minutos da para hablar durante horas. Los Burros Blancos, con 7 touchdowns de Alex García, salieron victoriosos 51-48 en series extras en lo que fue un absoluto pandemonio de partido, con lo que le quitan el invicto a los Pumas CU.

Yonuet Campos / receptor
Fotos: Ernesto García / receptor

Frente a más de 45 mil personas que se dieron la cita a las 9 de la mañana en el Estadio Olímpico Universitario, los Burros Blancos coronaron una locura de partido con Alex García, quien acarreó el balón siete yardas hasta la zona del Touchdown para finiquitar el invicto de los Pumas en tiempo extra, un partido histórico del que se alzaron victoriosos 51-48, acciones de la Jornada 5 de la Conferencia Licea de ONEFA.

Con dicho touchdown, García (9) cerró una participación que lo cementa entre los grandes del fútbol americano en México, ya que culminó la mañana nublada con SIETE anotaciones, cuatro de ellas por la vía terrestre y tres pases de touchdown, además de 297 yardas aéreas. El QB de cuarto año estuvo involucrado en todos los touchdowns de los pollinos.

La cita, una vez más, fue matutina. Eso no impidió que desde las 8 de la mañana, los ríos de gente para entrar al Olímpico 68 no llenaran las postales en las afueras del aposento. Una vez terminados los protocolos, iniciaron las hostilidades.

Los Burros Blancos tuvieron la primer posesión ofensiva. García Rosado (9) saltó al campo como mariscal de titular; no obstante, su serie se vería limitada a tan sólo tres oportunidades, pues el perímetro felino supo ajustar de manera correcta obligando al despeje.

El primer ataque de Pumas no pudo empezar mejor; con el balón en la yarda 50, Daniel De Juambelz (18) conectó en primer oportunidad con Marco Antonio Cisneros (27) para timbrar en territorio rival. Un acarreo personal, seguido de un pase a Alejandro Prado (9) permitió una nueva primer oportunidad para los locales en la yarda 36.

Cisneros y Víctor Hernández (44) comenzarían a establecer un sólido juego terrestre, respaldado por su línea ofensiva que comenzó por abrir grandes huecos. Ya en la yarda 14 de zona roja rival, vendría una tercia de jugadas personales por parte de De Juambelz, siendo la última la efectiva para el Touchdown: un engaño de carrera le dió le posibilidad para escaparse 6 yardas hasta las diagonales, que más el extra de  Alberto González (85) puso 7-0 el marcador.

De Juambelz abrió las acciones de un marcador que terminaría con 99 puntos.

Marco García, coordinador ofensivo de los equinos, decidió mandar un par de jugadas, carrera y pase, con el corredor novato Julio Hurtado (21) que posicionaron a su equipo hasta la yarda 39 rival. Sin embargo, la línea frontal azul y oro supo fajarse a tiempo y obligó a su rival a jugársela en cuarta oportunidad. Fue ahí donde Francisco Espinoza (96) impuso su fortaleza y detuvo a García Rosado atrás de la línea para regresarle el balón a los universitarios.

La yarda 34 significó el comienzo para un segundo embate felino. El estratega ofensivo José Luis Canales no se guardó nada y en una gran jugada, De Juambelz conectó con su receptor estrella Germán Malanche (7) un pase de 62 yardas hasta la zona roja de los Burros, que a la postre dejaría las condiciones propicias para que Marco Cisneros recorriera las 4 yardas restantes hasta el Touchdown, que colocaba momentáneamente 14-0 los cartones.

Cisneros, una de los dos partes del binomio terrestres del pedregal.

La escuadra del Instituto Politécnico Nacional parecía no reaccionar; el Goya estremecía cada uno de los rincones del Palomar, el aspecto anímico le pertenecía a los Pumas y el drama estaba por empezar. Los de Zacatenco consiguieron una importante primer oportunidad en las manos de Aaron García (32) que los colocó en la yarda 46.

A partir de ahí, Emmanuel Velázquez (2) montó un par de carreras que otorgaron grandes dividendos para su causa, que, aunado a un castigo, dejó a los pupilos del head coach Agustín López dentro de la 20. El primer cuarto se fue con un pase a Eduardo Jiménez en la yarda 2.

El segundo periodo justamente comenzó con una anotación de 2 yardas por parte de Alex García para romper el cero en el marcador y así disminuir la ventaja rival; Ronaldo Zuñiga (12) hizo efectivo el extra y la pizarra se colocó 14-7.

El primero (DE SIETE) touchdowns de Alex García.

La respuesta fue inmediata, una crucial cuarta oportunidad afrontada por los locales dentro de su terreno, motivaría a los universitarios a coronar su serie con un Touchdown por parte del veterano corredor Víctor Hernández (44) para aumentar la ventaja a 21-7.

Veteranazo, Víctor Hernández, para extender la ventaja.

El partido entró en una etapa de idas y vueltas, pues cada que una ofensiva anotaba, la otra contestaba de la misma manera. Burros Blancos sólo ocupó cuatro jugadas para descontar el marcador: primero un pase lateral a Julio Hurtado que llevó el ovoide hasta la yarda 26 de su rival; después un acarreo del mariscal; posteriormente, una carrera de García (32), y finalmente un pase de 10 yardas a manos de Velázquez, quien colocó el balón dentro de la zona de anotación y reavivó a la grada visitante que a través del Huelum festejaba el 21-14 del momento.

El segundo cuarto vivía sus últimos minutos y la tensión tanto en gradas como en campo se hacía notar. El tridente ofensivo auriazul (De Juambelz, Cisneros y Hernández) regresó a los emparrillados para montar una larga serie, basada en el juego terrestre. Pese a ello, los auriazules tuvieron que conformarse con un gol de campo por parte Alberto González (85), luego de que Juan Morfin (25) desviara el pase que iba con dirección a primera y diez, pero González convirtió buena la patada para extender 24-14.

Velázquez (2), ex Puma, pieza fundamental en la ofensiva politécnica.

La escuadra guinda y blanco tuvo en su manos la última historia del medio inicial. Habilidad pura de García, sumado a un pase de grandes ganancias por parte de Hurtado dejó todo puesto para que Zuñiga (12) adjudicara tres puntos más para los visitantes, que se marcharon al descanso con la derrota 24-17.

El complemento no cambió mucho; los pedregalinos comenzaron su primer ataque del tercer cuarto con un acarreo de Hernández. El jugador clave de esta serie fue Malanche, al convertir una tercer oportunidad importante, y jugadas más tarde atrapar un touchdown de 42 yardas lanzado por De Juambelz, cuarta anotación de la mañana de los felinos, que por ende acrecentó la ventaja a 31-17 más el extra de González.

Malanche, una vez más, brillando como receptor para el potente juego aéreo felino.

Apenas se regresaba del descanso y los Burros Blancos ya afrontaba un déficit de dos posesiones, que en el papel parecía complicado debido a la actuación defensiva de su rival.

Aún así, el cuerpo de corredores, la línea ofensiva y la indisciplina de los Pumas, que regalaron 30 yardas en castigos en la serie siguiente, cimentaron un hilo prometedor que vió su final en las diagonales tras una segunda carrera para anotación por parte de García (9), esta vez de cuatro yardas.

La sonrisa del esfuerzo, García disfrutando del partido histórico.

Con los cartones 31-24 el encuentro vivió una etapa ríspida, resultado de una fuerte tensión acumulada entre ambas escuadras que no terminaban por descifrar a su rival, principalmente a la ofensiva. Tanto el Coach Alberto De León como el Coach Gabriel Sánchez Acuña, coordinadores defensivos de Pumas y Burros, respectivamente trataban de ajustar constantemente a su sector, pero los resultados no eran tan claros, pues los puntos seguían cayendo a ramales.

La escuadra local aprovechó un par de desconciertos para timbrar, una vez más, en la zona de anotación: Daniel De Juambelz consiguió escaparse 36 yardas hasta las diagonales para dejar 38-24 la pizarra, en los últimos momentos del tercer cuarto.

Completamente solo, De Juambelz lució su velocidad para seguir ampliando la ventaja.

En la serie siguiente, sin embargo, el «Magnífico» García comenzaría por hacerle honor a su apodo luego de conectar un milimétrico pase con su hermano Luis Enrique (7)  hasta medio campo.

Jugadas más tarde, el receptor Emilio Alvarado (81) se hizo presente en la mira de su mariscal, primero para atrapar un pase que dejaría la primer oportunidad en la yarda 29 y minutos más tarde la recepción de touchdown de 10 yardas que acercaría 38-31 a los de Zacatenco.

Alvarado, llenándose de gloria ante la mirada de las decenas de miles.

La algarabía politécnica comenzaba a pesar en territorio rival; el estruendoso grito de guerra guinda y blanco animaba a sus jugadores que segundo a segundo se asentaba mejor en el campo. La parte baja del tercer período se vistió de gloria para una defensa equina que por primera vez en el día consiguió frenar a su rival en tan sólo tres oportunidades y por ende recuperar el balón tras el despeje.

Con 69 puntos en el marcador, faltaban todavía quince minutos y eventualmente, la prórroga. El cuarto cuarto dio inició con una rápida ofensiva politécnica; García Rosado llevó el ovoide a medio campo para después colocarlo en manos de Velázquez por la vía aérea. La zona roja fue rebasada por Luis García (7); Vázquez acercó el balón y finalmente, «el Magnífico» se colaría hasta las diagonales en acarreo de cuatro yardas para, con once minutos para el final, empatar el marcador 38-38. Nada para nadie.

Quinto touchdown para García, pero todavía faltaba.

El palomar quedó completamente en silencio, en el pebetero todo era fiesta y alegría. Nadie parpadeaba, pues hacerlo podía significar perderse un detalle del «Clásico Estudiantil», que hasta el momento había superado cualquier expectativa.

Marcó Durán (3) entró como relevo en la posición de QB para Pumas, pero sufrió los embates de una férrea defensa visitante, encabezada por el Linebacker Daniel Flores (7). Su escuadra defensiva también hizo su trabajo, por lo que los equipos intercambiaron despejes y permitieron que De Juambelz regresará al campo para tratar de cerrar con broche de oro su participación.

El ataque por la vía terrestre fue fundamental: Hernández y Cisneros se echaron el equipo al hombro y con ganancias importantes colocaron a Pumas en posición de gol de campo, pero el espíritu competitivo los llevó a buscar más, además de que, por las piernas de sus corredores, consumían el reloj acercándolo al doble cero.

Ya en zona roja, con 1:16 para el final y empatados a 38, Marco Cisneros recibió el ovoide para llevarlo al touchdown, sin embargo, en su trayecto perdió el balón, penosamente para la causa felina lo hizo a centímetros de la zona prometida. Juan García (99) fue el defensivo responsable de sacar esa bola y a la postre fue recuperado por Jerome García Omaña (72), con los que Burros Blancos no solo evitaba la anotación, sino que alzaba como la posesión.

Juan Pablo García con el golpe certero para sacar esa bola del acarreador Cisneros.

El último capítulo parecía que sería escrito por Burros Blancos. La defensa Puma tenía otros planes: una enorme jugada de Gerardo Ramírez (4) resultó en una intercepción la cual el profundo regresó 28 yardas hasta la zona de anotación. El 45-38 que parecía ya definitivo a favor de los unamitas.

El Olímpico era una locura, nadie podía creer lo que se estaba viviendo, en pocos segundos el balón pasó de un bando a otro y Pumas fue el más beneficiado por la situación. Pese a ello, el reloj aún contaba con pocos segundos y Burros Blancos no perdía la esperanza de volver a realizar una hazaña como la vivida en Monterrey.

Los Pumas sentían que la victoria ya les pertenecía.

El juego mental iba a ser el factor decisivo, quien fuera capaz de controlar sus impulsos y mantener la cabeza fría iba a ganar, penosamente, los universitarios no lo vieron así y con una serie defensiva plagada de castigos, los del IPN tuvieron la oportunidad de llegar a la yarda 8 rival.

Mejor, imposible, no podía ser el final. García Rosado lanzó tres pases incompletos de manera seguida que nos llevó a definir todo en una sola jugada, pues en el reloj se marcaban solo tres segundos. Pero el juego mental iba a definir todo, una interferencia defensiva le regaló una última jugada a los Burros Blancos que iban por todo o nada, ya con cero segundos en el reloj, pero con el partido que se extendió debido a la penalización.

Miles de gargantas gritaban a su causa, el tiempo se había agotado y 22 jugadores buscaban grabar con letras de oro su nombre. El balón salió del centro, Alex García lo tomó y roló hacia la derecha, se detuvo y soltó el pase que cayó en manos de Carlos Omaña (18) para un dramático, agónico y estrepitoso touchdown, que no sólo empataba el partido, sino que lo mandaba a la prórroga.

El empate.

Nadie podía creer lo sucedido; la grada local estaba completamente en silencio mientras que sus contrincantes gritaban y gritaban de la emoción. Sesenta minutos de juego efectivo no fueron suficientes en el duelo de invictos, y todo se iba a definir en series extra.

Pumas inició la serie desde la yarda 25, pero no logró concretar la anotación. Su ataque se vió resumido a un efectivo gol de campo por parte de González, que momentáneamente mandaba a su equipo a la cabeza 48-45; aún así, los nervios permeaban dentro de la comunidad felina.

Tocó el turno para Burros, Alejandro Gracia tomó el balón y lo acarreo en dos oportunidades para conseguir una nueva primera oportunidad; después conectó con Hurtado para asentarse en la yarda 7 y, finalmente, cerró el partido y su gran actuación con una carrera personal hasta el touchdown, que acabó el partido y el invicto de los Pumas.

El séptimo. El gane.

Más de 45 mil personas, una escena de fiesta, locura, una mística que desde temprano en el encuentro se sentía como que este partido pasaría a los anales de la historia. Los protagonistas fueron los jugadores ofensivos: 99 puntos combinados en cuatro cuartos y cambio. Al final, la escuadra del Head Coach Agustín López logró el resultado histórico, hilando su segunda victoria en fila en Ciudad Universitaria, de la mano de los siete touchdowns totales de, para muchos, el mejor QB de México, Alex García.

Con este resultado, Burros Blancos (5-0) se mantiene como el único invicto de la Conferencia Jacinto Licea dentro de la Liga Mayor de ONEFA y se prepara para recibir la próxima semana a las Águilas Blancas, partido que tentativamente se jugará en el Estadio de la Ciudad de los Deportes. Por su parte, Pumas (4-1) tendrá que remar contra corriente y viajar a Nuevo León para enfrentar a los Auténticos Tigres en el Gaspar Mass, quienes no viven su mejor temporada, pero siempre aumentan su juego en casa, y de ganar, se meten de lleno a la pelea de los playoffs.

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