Pumas mantiene hegemonía con victoria 28-7 sobre Águilas Blancas

Ofensiva balanceada, defensiva sofocante, Pumas CU parece no tener rezagos por el cambio de staff y se estrenaron en 2019 con imponente victoria sobre las Águilas Blancas frente a una audiencia masiva del Estadio de la Ciudad de los Deportes.

Yonuet Campos / receptor
Fotos: Ernesto García / receptor

Pumas CU arruinó el inicio de los festejos por los 50 años de existencia de las Águilas Blancas al derrotarlos 28-7 en la cancha del Estadio de la Ciudad de los Deportes frente a una enorme afición que llenó las 25 mil localidades que se pusieron en venta.

La defensiva universitaria retomó el paso de 2018 a pesar del cambio de coordinador defensivo y solo le permitió 144 yardas totales a los Volátiles de Santo Tomás, mientras que la ofensiva consiguió 391 yardas para enfilarse a la victoria.

La primer serie del partido corrió por parte de las Águilas Blancas, comandadas por el veterano mariscal Yair Márquez (12). La jugada inicial fue un acarreo de Axel Mayorga (15), seguido de un intento de pase por parte de Márquez, que a la postre significaría el primer intercambio de balón, pues el ovoide terminaría en manos del experimentado Gerardo Ramírez (4), profundo de los Pumas.

Los Universitarios optaron por darle las riendas de la ofensiva al quarterback de cuarto año, Marco Antonio Durán (3), quien saltó a la cancha del estadio de la Ciudad de los Deportes con el objetivo de timbrar primeros en la zona de anotación. No obstante, el ataque felino se vería reducido a tan sólo tres jugadas, dos de ellas por tierra con Víctor Hernández (44), para después despejar.

El segundo embate politécnico -quienes fungían como locales- tomaría tintes diferentes, pues comenzaron por tratar de implementar el juego terrestre en las piernas de Emilio Fernández (29) y Jaime García (23).  La serie estaba condenada al despeje hasta que un holding defensivo le devolvió la alegría a la escuadra del Coach Enrique Zárate. Pero no sabrían capitalizar, ya que un balón suelto -recuperado por ellos mismos- y un muro oro les obligarían a entregar, de nueva cuenta, el balón.

Una constante durante la primer parte del encuentro fueron los castigos, el primero de ellos vino en contra de Pumas, quienes tuvieron que arrancar desde muy atrás de su terreno. A pesar de ello, un par de acarreos le bastaron para conseguir la primer oportunidad y diez que les otorgaba un poco más de colchón para maniobrar y así fue como Durán, en una jugada dónde mostró gran elusividad, conectó con Germán Malanche (7), receptor que cobraría mucho más protagonismo durante el complemento, para acercarse a medio campo.

Marco Durán (3) fue el Quarterback titular para la ofensiva pedregalina.

El gusto duró poco, pues la defensa guinda cerró sus filas y José Madriz (91) consiguió la captura de quarterback que, aunado a otro castigo felino, sentenciaría la serie para los del pedregal, quienes se verían obligados a despejar.

Con un mal despeje y una nueva oportunidad para los volátiles de Santo Tomás culminó el primer cuarto. Ninguno de los dos equipos se hizo daño, pero el peligro estaba latente.

Águilas tuvo que despejar, de nueva cuenta, y los pupilos del debutante entrenador Félix Buendía retornaron a los emparrillados para un ataque más. La serie estuvo marcada por tres personajes, el primero de ellos: Marco Durán, por sus acarreos personales que le permitieron a su equipo conseguir y acumular yardas positivas para la causa; el segundo, el receptor Ricardo Sainz (20), que con sus recepciones dejó grandes oportunidades; y el tercero, los castigos, pues sólo en esta serie hubo cinco (4 por parte de Pumas y 1 por parte de Águilas), que sentaron las bases para que los de Ciudad Universitaria timbraran la zona de anotación, tras un acarreo de Óscar Villagrán (1), qué, más el punto extra de Alberto González (85), pondría los primeros siete puntos de la mañana.

Con un estadio de la Ciudad de los Deportes alebrestado entre «Goyas» y «Huelums», tres series ofensivas más, dos del Politécnico y una de la UNAM, pasadas por castigos y un ambiente tenso en el terreno de juego, así culminó la primera parte del Clásico estudiantil, con una diferencia de 7-0 en favor de Pumas.

El complemento dió inició con una fugaz serie ofensiva felina; la defensa de Santo Tomás, liderada por Emmanuel Cajiga (3), contuvo los embates auriazules y tras un despeje, consiguió darle el ovoide a su ofensiva para que tratara de empatar el partido. La alegría llegó de inmediato dentro de la porra local, ya que Emilio Fernández evadió un par de tackleadas hasta la zona roja y poner así en gran oportunidad a la escuadra politécnica de romper el cero.

Al relevo de Yair Márquez entró el jersey número 9, José Ángel Gutiérrez, como QB, sin embargo, un mal centro ocasionó que el ovoide quedara suelto y después en manos del frontal defensivo y seleccionado nacional Francisco Espinoza (96). Dicha pérdida significó la segunda del día para la escuadra local.

Un excelente acarreo fue lo más rescatable de Fernández (29) en su primer partido con las Águilas Blancas luego de jugar cuatro años con los Borregos Toluca.

El partido subió de tono, ambas defensivas comenzaban a sentarse mejor en el terreno de juego. La lluvia fue otro de los factores que hicieron un tanto más difícil situación para las ofensivas, siendo las Blancas, por tercer ocasión en el día, quienes sufrieran otro intercambio de balón: el mariscal de campo novato Israel Jiménez (19) fue quien lanzó la intercepción a manos de Ramírez (4), su segunda de la mañana.

Los del Pedregal intentaron establecer su ataque terrestre, debido a las condiciones climatológicas del momento. Villagrán (1) y Marco Cisneros (27) fueron los encargados de llevar el balón. La verdadera batalla estaba en la línea, ambos equipos trataban de ganar el primer contacto y así, evitar que su enemigo avanzara.

El aspecto anímico no sólo estaba de lado visitante por la ventaja, también lo estaba la fortuna, pues, luego de afrontar una cuarta oportunidad y centímetros por avanzar, Durán lanzó un pase lateral a Villagrán que terminó en fumble, sin embargo, el mismo corredor logró levantar el ovoide yardas delante de la primer oportunidad.

Ya en zona roja, Pumas pudo capitalizar la intercepción de Ramírez en las manos de Ricardo Sainz (20), tras un gran pase de Marco Durán para despegarse 14-0 en los cartones, sumando el punto extra.

El Politécnico entró en shock, ni la banca, ni los asistentes sabían qué estaba pasando. No se veía por dónde llegarle a los Pumas y eso se vió reflejado en el campo durante la serie siguiente: las Águilas se vieron forzadas a despejar, otra vez.

Durán se marchó a la banca con 11 pases completos de 22 intentos para 81 yardas aéreas. A su relevo ingresó «el niño maravilla» Daniel De Juambelz (18), quien tuvo impacto inmediato dentro de la ofensiva dirigida por el coach José Luis Canales. Daniel tuvo un par de acarreos interesantes que consumieron yardas y tiempo, llevándonos así al final de tercer período.

Ya en acciones del último cuarto, De Juambelz conectaría con Germán Malanche, para que éste pusiera habilidad y fortaleza y así conseguir el tercer touchdown para los de la Máxima casa de estudios en jugada de 25 yardas.

Malanche (7) terminó con dos touchdowns y 112 yardas para poner la daga sobre los volátiles politécnicos.

El déficit de 21-0 ya parecía lapidario para los Volátiles; su ofensiva no carburaba y la defensa poco a poco iba cediendo terreno. Eso fue lo que aprovecharon los Pumas, pues solo dos series depués y en primer oportunidad, «el niño maravilla» soltó el brazo para que apareciera Malanche de nuevo para el larguísimo touchdown de más de 60 yardas. El Goya ya era más imponente que el Huelum y todos los asistentes lo sabían. El jersey 7 de Los Pumas había acabado con esperanza alguna.

En un último jalón, el coach Zárate mandó de nueva cuenta a Yair Márquez para intentar la anotación de la honra y así lo lograron. Ya en la parte baja del cuarto período y en buena posición de campo tras un castigo, el ex Cheyenne conectaría con Mauricio García (13) para la anotación de 8 yardas, anotación que no sólo significaría evitar el cero, sino que también significaría una pequeña alegría para el público asistente que se dio cita en el inmueble.

García hizo explotar el Huélum del consuelo, además de evitar la blanqueada.

CU regresaría al campo sólo para hacer correr el tiempo y así decretar su primer victoria de la temporada 2019 de Liga Mayor en la conferencia Jacinto Licea, 28-7 sobre las Águilas Blancas.

Por tercer año consecutivo los Pumas se vuelven victimarios de las Águilas Blancas luego de que los politécnicos consiguieran la victoria 10-6 en 2016. Desde entonces, los marcadores no han sido cerrados: 43-25 en 2017, 31-10 en 2018 y el 28-7 de hoy.

Para la próxima semana, las Águilas Blancas (0-1) recibirán en el Wilfrido Massieu a los Potros Salvajes de la UAEM (0-1), mientras que los Pumas CU (1-0) tendrán la visita en el Estadio Olímpico de los Linces de la UVM (1-0).

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