Los 10 momentos que definieron la Liga Mayor 2021

Se fue el 2021, y no hace mucho, se fue la temporada de reactivación de la Liga Mayor de ONEFA. Los momentos que marcan la particularidad de este 2021 son variados: desde decisiones fuera del campo, como una universidad que ni siquiera puede entrar a sus instalaciones y una carta, hasta momentos cúspide en el terreno de juego, como lanzar en el cuarto cuarto, regresar de 16 atrás o conseguir tu primera victoria en la historia. Estos fueron los 10 momentos que definieron la temporada de la Liga Mayor en 2021.

Alberto García Ramos / receptor

Qué año. El año que vio regresar a la Liga Mayor. El año que la pandemia aún continúa, pero bajo la llamada «nueva normalidad».

Cabe resaltar que el fútbol americano de México también entra a su nueva normalidad: el primer año desde que regresaron los equipos de Conadeip a la ONEFA. Bueno, casi todos.

Ésta es una recopilación de los 10 momentos que definieron la temporada de la máxima categoría de fútbol americano estudiantil en nuestro país, no los 10 mejores partidos. Claro, gran parte de estos fueron acciones dentro del campo, pero sucesos fuera del mismo, como decisiones administrativas en distintos niveles fueron lo que marcó para la historia esta temporada de reactivación en la ONEFA. Comencémos de una buena vez.

No fue covid: UDLAP no participa en 2021

Es importante resaltar que los Aztecas de la UDLAP no fueron el único equipo que tenía intenciones pero no pudo participar en la temporada 2021 de la Liga Mayor: la lista completa la componen los Halcones UV, Frailes Tepeyac, Potros ITSON, Zorros Cetys Mexicali, Leones Negros UDG y Lobos BUAP. Lo que hace la situación de los cholultecas la más grave es que no se trata sólo del fútbol americano y la imposibilidad de que su institución dedicara los recursos para este torneo en medio de la pandemia: se trata de la incertidumbre institucional que pone en duda la existencia misma de la universidad.

La segunda parte del 2021, la Universidad de las Américas Puebla ha estado envuelta en un conflicto legal que ha escalado a las arcas de las conferencias mañaneras del gobernador poblano, Miguel Barbosa, y hasta el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

En un país donde el ambiente político es notoriamente polarizado, el caso de la UDLAP tristemente parece haber caído en ese contexto: basta voltear a ver la carrera del ahora ex-rector de la escuela, Luis Ernesto Derbez (miembro del gabinete presidencial del panista Vicente Fox de 2000 a 2006) para entenderlo. Sí, entre lo tanto que ha pasado, Derbez (quien apoyó sin limitantes al HC Eric Fisher) dejó de ser rector, mientras que otro grupo, encabezado por el ex senador perredista (cercano a Barbosa) Armando Ríos Piter, tomó control de las instalaciones de la institución, el cual hasta el día de hoy mantienen, mientras que el grupo de control original sólo puede ver desde fuera. Además, se nombró a Cecilia Anaya como rectora interina.

Fue ella quien anunció que los Aztecas no podrían jugar en el regreso del equipo a ONEFA, empezando por el hecho de que ni siquiera pueden acceder al Templo del Dolor.

Como fue bien sabido, este anuncio provocó que 9 jugadores veteranos de los cholultecas migraran a Pumas Acatlán para poder tomar parte de la reactivación, mientras que la situación jurídica de la Universidad no avanza. Aunque se espera que el 2022 sea el regreso a la normalidad del fútbol americano, nada parece indicar que el conflicto legal, que comenzó por una acusación de desvío millonario de fondos, tenga resolución pronta.

A puerta cerrada: abren EOU a Pumas Acatlán, sin gente en la tribuna

Prácticamente ya llegó el 2022, lo que confirma que el misterio de por qué Deporte UNAM cerró el acceso a los aficionados en el Estadio Olímpico Universitario para el partido entre Pumas Acatlán y Águilas Blancas prevalecerá como eso, un misterio, posiblemente hasta el fin de los tiempos.

Si bien estadios como La Congeladora o el JJ Pichardo iniciaron la temporada a puerta cerrada (eventualmente abriendo con cupos limitados), el Olímpico 68 no compartía estos protocolos: Pumas CU ya había confirmado la entrada de aficionados para sus partidos de Liga Mayor (y así se realizaron), Pumas de la Liga MX jugó el torneo de otoño con prácticamente cupo sin restricciones, y hasta las Pumas femenil del balompié pudieron meter gente.

Pero no Pumas Acatlán.

Fue una semana de sube y bajas especialmente para los felinos de la FES, ya que al terminar su partido anterior, una victoria 31-23 sobre los Borregos CEM en Acatlán, el HC Horacio García le informó a su equipo que sí, el siguiente enfrentamiento contra los Volátiles de Santo Tomás sería en el mítico Olímpico. Sin embargo, dos días después, se confirmó que sí, harían uso de las instalaciones, pero sin la posibilidad de que los fieles politécnicos y universitarios presenciaran este partido en las tribunas. Como con la UDLAP, el tema no fue covid, pero al menos en Cholula uno se puede dar ideas de las razones de ese conflicto.

Los Pumas eventualmente vencieron 22-13 a las Blancas en lo que se sintió como su primera gran victoria de regreso en la Conferencia 1. El partido puso fin a una semana que dio demasiado de qué hablar, pero por supuesto, uno de los episodios más importantes fue patrocinado por los felinos: no los acatlecos, los pedregalinos.

La mística: la carta de los Pumas CU defendiendo su casa

En medio del exabrupto colectivo que significó el anunciar la puerta cerrada para el Pumas Acatlán-Águilas Blancas, emergió una figura inesperada, con un mensaje aún más sorpresivo: los jugadores de Pumas de Ciudad Universitaria, a través de una carta publicada originalmente en el Facebook personal de su capitán Alejandro Prado, abiertamente se oponían. ¿A qué se oponían? Seguramente a que el partido no tuviera afición en las tribunas, ¿no? Pues no.

Los auriazules pedregalinos hacían explícita su inconformidad a que Pumas Acatlán JUGARA en el Olímpico 68.

Oh no.

Y el resto ustedes ya lo saben.

En caso de que no, la situación era la siguiente: “El equipo de la UNAM, los Pumas CU así como el EOU están conformados por años de mística y tradición. Sólo los que hemos formado parte de ello entendemos la importancia y el respeto que merece nuestra casa”.

Fue en este momento exacto que las palabras “reunificación” y “reactivación” pasaron a segundo plano, ya que la palabra “mística” se convirtió en el vocablo protagonista de la mini temporada onefita.

“Los Pumas de Ciudad Universitaria contamos con más del 80% de jugadores con matrícula en la UNAM y cumplimos con los diferentes lineamientos implementados por (Deporte UNAM), a diferencia del equipo representativo de la FES Acatlán”.

Como hasta los propios jugadores esperaban (fuente: los jugadores), la reacción en la opinión pública fue de alto rechazo a la postura. Una ligera reacción en redes de jugadores acatlecos dejaba mostrar su sorpresa y frustración.

Si ése no es contexto suficiente, acá están las palabras de ahondo por parte del Capitán Puma, en exclusiva para receptor:

Pumas Acatlán ganó ese sábado a las Águilas Blancas, mientras que los Pumas CU no jugaron. Oh, los Pumas CU. Su siguiente partido tuvieron todo para poner a dormir el tema de la misiva, y en su lugar, nos dieron el siguiente momento cúspide de 2021.

El regreso de Auténticos o la decisión de lanzar cuando Pumas estaba arriba por 3 puntos y quedaba 1:30 en el cuarto cuarto

La retrospectiva no ayuda a Pumas CU en las repercusiones de la decisión que tenía a aficionados auriazules completamente enfurecidos: si Pumas hubiera vencido a Auténticos Tigres, no sólo los regiomontanos no quedan invictos, sino que los del Pedregal hubieran terminado como primer lugar de su subgrupo dentro de los 14 Grandes.

Fans de Pumas, si quieren, salten al siguiente momento.

Si siguen leyendo, esto pasó en la Semana 4: Auténticos Tigres viajaba a CU para medirse en el duelo de los dos hegemones durante la última década en ONEFA. Pumas jugó una primera mitad perfecta y se subieron 20-0 al medio tiempo. Pero todo fue para Auténticos en el complemento y se acercaron 20-17 en el cuarto cuarto. Una última serie dentro de los cuatro minutos finales parecía ser la oportunidad final para empatar, remontar o caer.

Ya dentro del terreno de Pumas, el profundo Jonathan García ejecuta un disparo a la perfección para pegarle al QB tigre, Patricio Quiroga. Éste fumblea, y sobre el balón salta el linebacker (y hoy capitán Puma) Diego Pareyón. Quedaban 1:30 en el reloj, Pumas acababa de saltar con la posesión ofensiva y ganaban por tres. Juego, set y partido, ¿no? ¿No?

Otra vez, no.

En la siguiente jugada, la siguiente jugada, Pumas CU corrió un Run Pass Option (RPO): el novato QB Leonardo Garza decidió intentar la conexión de 5 yardas con Aarón Pacheco, pero el esquinero regiomontano Jonás Larrazábal telegrafió perfectamente esas intenciones, se adelantó al envío y lo interceptó, devolviendo inmediatamente la posesión ofensiva a los Auténticos.

La gente de la tribuna local todavía ni terminaba de celebrar y ya habían perdido la bola.

Auténticos eventualmente empató a 20 para forzar series extras. En las primeras dos prórrogas se intercambiaron goles de campo, y los felinos estrenaron la nueva regla de series extras: jugadas de dos puntos a partir de la tercera serie. Pumas no pudo acertar en su intento, mientras que Tigres sí lo hizo, con lo que completaron la victoria 28-26, pero enfatizando la remontada de un 20-0 al medio tiempo.

El pase en primer down después de haber recuperado un fumble dentro de los últimos 100 segundos de partido fue un pase que permitió a Auténticos no sólo empatar (y eventualmente ganar), sino terminar hasta arriba del grupo. Ouch.

El regreso de los Borregotes: masacran a Pumas Acatlán en el partido inaugural

El tan esperado, tan ansiado, tan necesitado regreso se consumó por fin: los equipos de Conadeip dejaban la Conferencia Premier para regresar a su liga original (de algunos). No más Guerra Fría. Y por cuestiones de calendario, los Borregotes de Monterrey, el Big Brother del ITESM, abrió de manera oficial esta nueva etapa del fútbol americano.

Pumas Acatlán llegó al 2021 como un equipo muy discutido: que su regreso a la Conferencia 1, que si están listos, que si los Borregos Toluca que Horacio García coacheó en ese equipo ahora están en la FES, que si los 9 ex Aztecas que se quedaron sin poder representar a la UDLAP, que si Johan López y otros tres titulares de Linces que también ahora vestían auriazul.

Borregos Monterrey aplastó con facilidad 34-0 a los Pumas Acatlán para recordarle al mundo del fútbol americano por qué el New York Times los nombró “El Alabama de México”.

Presumieron todo los Borregotes ese viernes por la noche: su estelar QB Sebastián Hernández lanzó para tres touchdowns; el novato receptor Mauricio Santos se lució en su debut de Liga Mayor (con todo y una anotación de 80 yardas que fue anulada); la línea ofensiva más grande del país lució como, pues, la línea ofensiva más grande del país. Ah, y la defensiva permitió no sólo 0 puntos, también menos de 50 yardas aéreas a Pumas Acatlán. Menos de 50 en pleno 2021.

Pumas Acatlán terminó jugando su mejor fútbol hacia el final de la temporada, y esa visita al Estadio Banorte fue su única derrota del año. Su marca de 5-1 fue la tercera mejor de toda la Conferencia al terminar el mini torneo.

Pero 34-0.

Borregos Monterrey no jugó la Final este año porque no hubo. Pero la manera en que desmantelaron a este muy buen equipo acatleco fue la mejor manera de no sólo confirmar el regreso de los Tecs (sin la Udlap) a ONEFA, sino de recordar quién y qué es lo que regresa, especialmente desde la Sultana del Norte: un trabuco.

Ni siquiera debió jugarse: Lobos Celaya supera tráfico de 5 horas para su histórica primera victoria

Muchísimos equipos se estrenaron como miembros primerizos de la ONEFA en este torneo reactivación: en los 14 Grandes, los Borregos GDL y Puebla; en el Norte, los Indios UACJ, Cimarrones UABC y Borregos QRO; finalmente en el Centro-Sur lo hicieron los Arkansas State Red Wolves campus QRO, las Panteras Siglo 21 y los Lobos ULM en Celaya. Particularmente el sector Centro-Sur era el que más lucía con miras de sólo reactivar: torneo de cuatro partidos (el más corto de las tres conferencias), sin postemporada.

Y en el más mini de los torneos, los Lobos ULM eran los últimos de los novicios que no habían conseguido todavía su primera victoria: los Red Wolves vencieron 2-0 a los Búhos en la Semana 1 y las Panteras Siglo 21 vencieron justamente a los celayenses en la semana 2. La jauría de Guanajuato tenía una última oportunidad: en viernes por la noche contra los Toros de Chapingo para despedirse de su primer año en ONEFA.

El partido conjuntaba a dos equipos que hasta ese momento no habían ganado, pero las diferencias históricas eran inmensas: Chapingo, uno de los programas más longevos en todo el fútbol americano en México, “recibiendo” (los Toros jugaron en Coapa) a los Lobos ULM, un equipo en su primera temporada en la categoría máxima.

Para la ULM, no sólo tuvieron que enfrentar a los Toros: primero tenían que llegar, y casi no llegan: el viernes 27 de diciembre, un accidente automovilístico en la carretera México-Querétaro que lamentablemente terminó en pérdidas humanas generó un retraso de más de 5 horas para los usuarios de esta vialidad, entre ellos, el camión que transportaba a jugadores y coaches.

La tolerancia para un retardo en Liga Mayor es de 45 minutos. Con el partido programado a las 19:30 horas, una hora después los Lobos apenas estaban arribando al Deportivo de los Electricistas en Coapa, CDMX. Técnicamente el partido no debió jugarse, pero los Toros, al ser el equipo local, permitieron que tuviera validez.

Chapingo saltó a una ventaja 12-0, el marcador más favorable que habían tenido toda la temporada. Era el tercer cuarto.

Contra el déficit, contra el tráfico en carretera, contra el ser el único equipo nuevo que no había ganado. Contra todo eso y más fue que los Lobos comenzaron el regreso que los vió culminar con la victoria 14-12 sobre Chapingo.

No podía ser de otra manera que con un QB sustituto: el mariscal titular, Kevin Fernández, tuvo que salir del partido con menos de 5 minutos en el cuarto cuarto. Fue el suplente Alejandro Ortega quien conectó un pase de 32 yardas en 4a y 13 para mantener viva la serie de la victoria, que terminó con un touchdown terrestre.

Éste fue uno que ningún jugador, coach y miembro de los Lobos olvidará. Es uno que la institución nunca olvidará: su primera victoria en Liga Mayor.

¿Invencibles? Búhos da a Leones Cancún primera derrota en temporada regular en 4 años

Leones de Cancún se está estableciendo como uno de los programas más importantes de la Conferencia Nacional (o Centro Sur o Blanca o como sea que le vaya a llamar la ONEFA en 2021). En 2018, una temporada invicta los vio llegar a postemporada como el #1 del circuito, antes de perder en semifinales con Lobos de Coahuila. En 2019, los caribeños repitieron la dosis, pero ahora sí se sacaron la espina de postemporada, y vencieron a los mismos Lobos para coronarse campeones por primera vez en su historia.

El trabajo que el ex HC Marco Martos, seguido por Jorge Jiménez al mando, colocaba a los cancunenses como los favoritos a barrer con la competencia en la Conferencia Centro Sur. Su primer partido en 2021: una vapuleada 53-0 a los Toros Salvajes de Chapingo. La siguiente cita era en el Estadio Wilfrido Massieu, contra unos Búhos IPN que perdieron 2-0 contra los novicios Red Wolves de Arkansas State.

Los caribeños lucieron en el arranque como la máquina que iba a hacer sufrir a los politécnicos: el veterano QB José Rovirosa comandando la ofensiva, conectando con su nuevo mejor amigo, el receptor Brandon Niebla en un touchdown de más de 45 yardas.

Pero bien dicen que más sabe el diablo por viejo que por malo.

Los Búhos del IPN regresaban a la Liga Mayor de ONEFA por primera vez desde 1985, año en el que el equipo dejó de participar en la máxima categoría de la organización. Pero Búhos no ha dejado de ser uno de los emblemas del fútbol americano del Politécnico, manteniendo vivas sus categorías infantiles, juveniles e intermedias. En 2019, participaron y consiguieron el título de la categoría Mayor de la Liga Fademac. Para 2020, anunciaron que darían el salto inmediato a la liga máxima.

Al frente de Búhos está un entrenador que llegó a ser campeón nacional de los 10 Grandes: Rafael Duk. Responsable de levantar a Borregos CEM, Linces UVM y ahora, con la encomienda de llevar a los Búhos a ser más que sólo el hermano menor en el IPN.

Si había una oportunidad para mandar ese mensaje durante el torneo reactivación, era contra los Leones Cancún. Y claro que lo hicieron.

Un ajuste defensivo fenomenal que provocó que Rovirosa fuera capturado más de cinco ocasiones, así como un muy eficiente manejo de los QBs politécnicos: primero el titular Edgar Rodríguez (ex de Linces pero emanado de Cheyennes) y después de Diego Rebelo, quien fuera el comandante de ese campeonato en Fademac en 2019. Los dos mariscales lograron hilar series consistentes, duraderas, pero sobre todo, que terminaron en puntos, mientras que la defensiva mantuvo a los cancunenses a su peor exhibición ofensiva de todo el mini torneo, y terminaron venciéndolos 23-20.

No fue casualidad: Búhos terminó con 3 ganados y 1 perdido, misma marca de los Leones, pero obviamente, en virtud de la victoria de los politécnicos, ellos se hicieron del liderato final de su subgrupo dentro de la Conferencia Centro Sur. La defensiva de Búhos terminó como la mejor en puntos permitidos y de las mejores en yardas permitidas. Cancún retomó el pasó regresando a casa y consiguiendo victorias sobre Red Wolves y sus hermanos de la Anáhuac Querétaro.

Pero por si había duda que los Búhos están de regreso para hacer ruido en la Conferencia Nacional, particularmente empezando en 2022 donde ya se espera un torneo “normal”, pues, dichas dudas fueron disipadas.

El único momento de campeonato en 2021: Lobos UAdeC completa regreso sobre Águilas UACH

Hablando de torneos normales: que no se nos olvide que no fue sólo un torneo de reactivación, o si no, ¿por qué en el Norte sí hubo campeón? Pero más sobre eso más adelante.

Sí, los Lobos de Coahuila consiguieron el campeonato de esta conferencia venciendo 13-9 a los Borregos Querétaro en la Gran Final el 18 de diciembre, un partido por sí mismo cerrado en el que los queretanos hicieron sudar más de lo que muchos esperaban.

Pero momento cúspide para una temporada perfecta de los Lobos UAdeC no fue en su casa, fue en el Estadio Olímpico de Chihuahua, exactamente una semana antes.

Entonces partido de los dos mejores en la tabla de posiciones de la Conferencia Nacional, las Águilas UACH estaban listas para demostrar que su derrota en la Semana 1 contra Indios UACJ fue más bien producto de ser el primer partido tras dos años de inactividad. Y lo estaban demostrando.

Al medio tiempo, la UACH aventajaba 24-10 a los Lobos. Todavía en el tercer cuarto, el déficit se hizo más grande, llegando a estar hasta 31-16 sobre los de Saltillo.

Lobos terminó como la mejor ofensiva aérea de esta Conferencia Norte, la mejor ofensiva en puntos anotados y la mejor defensiva en puntos permitidos. En ese momento, habían permitido casi la misma cantidad de puntos a las Águilas UACH que en el resto de sus partidos. Por primera vez estaban abajo en el marcador por más de una posesión.

Pero bien dicen que los equipos de campeonato encuentran las formas de ganar no importa la situación.

El QB Rodrigo García, eventual líder pasador en todas las estadísticas en la conferencia, orquestó el regreso, primero con un touchdown al espectacular receptor Luis Coronado Pulgarín. Después, la defensiva entró a la remontada, y en series consecutivas provocaron una intercepción y después recuperaron un fumble. Esas dos series fueron la que le tomó a los Lobos empatar a 31 ya en el cuarto cuarto.

Como se encendieron los Lobos, como se apagaron las Águilas, y no volvieron a ponerse en el marcador. En series extras, García, también pateador, le dio su primera ventaja del día a los saltillenses, y la defensiva interceptó una última vez a Chihuahua para completar el regreso.

Estrictamente, los Lobos no perdieron tanto como las Águilas: los emplumados necesitaban ganar para meterse a la Final, mientras que la jauría ya estaba instalada en la postemporada, únicamente jugaban por poder recibir dicho partido en Saltillo.

Pero no cabe duda que éste fue el momento más adverso que los Lobos de Coahuila enfrentaron en toda la temporada de la Conferencia Norte. Meterse a casa de un equipo que durante la década pasada estuvo en la Conferencia I, caer por dos posesiones en el tercer cuarto y sin una necesidad tan imperiosa de ganar, ya que su lugar en la Final ya lo tenían.

El campeonato lo ganaron el sábado siguiente, pero esa noche en Chihuahua, se consolidaron como un equipo destinado al título.

Guerra de porras: clásico UNAM-IPN mantiene particularidad, especialmente en 2021

En un torneo en el que no se calendarizaron partidos como Pumas – Águilas Blancas, Borregos Monterrey – Auténticos Tigres, Águilas Blancas – Burros Blancos, ni siquiera Borregos Monterrey – Aztecas UDLAP por la ausencia de éstos últimos, las rivalidades más importantes carecían.

Entra entonces el Pumas CU – Burros Blancos en el Estadio de la Ciudad de los Deportes, el único clásico que sí revivió en la reactivación 2021. En su defecto, el partido con mayor asistencia de público al inmueble, acercándose a los 20 mil aficionados que se dieron cita en el sur de la capital del país.

Por sí sólo, el partido fue sumamente atractivo: el duelo de QBs contrastantes, el veterano Alex García de Burros Blancos, en su primer partido desde haber guiado al Poli al campeonato en 2019 en ese mismo campo, en lo que podría ser su último clásico, frente al novato Leonardo Garza, formado desde infantiles en Pumas CU, un impresionante prospecto de Liga Mayor que en su debut en la máxima categoría estuvo a la altura en el duelo contra el mejor mariscal del país y el campeón defensor.

Pero los momentos más memorables vinieron en la tribuna.

Dos años sin fútbol americano, un torneo apresurado, catalogado de “reactivación”, pero por lo menos durante un partido, la gente hizo recordar a todos no sólo cuál es la rivalidad que más emociones provoca, sino de lo fundamental que es la afición para este deporte, para esta liga.

Burros Blancos terminó ganando 21-14 gracias, liderados por una actuación de más de 300 yardas de García. Pero el retumbe de los goyas y huelums en la colonia Nochebuena, el estadio donde justamente se jugó el último partido en la “vieja normalidad” (la final de 2019), marcó el regreso del fútbol a esta realidad.

El llamado ‘torneo reactivación’ y el primer año de la tan ansiada reunificación

Que quede algo claro: sí, una de las intenciones de apresurar un torneo corto y compactado a los últimos 2 meses del año claro que era reactivar el fútbol, pero esas *no* fueron las intenciones iniciales por parte de la ONEFA y ésa *no* es la razón por la que dos de tres conferencias, particularmente los 14 Grandes, no tuvieron juego de campeonato.

Basta ver al Norte, donde sí hubo final y los Lobos UAdeC concretaron una temporada invicta con su primer campeonato desde 2018. Pero en junio, cuando el congreso anual de la liga se llevó a cabo, la intención era que sí, los tres circuitos tendrían postemporada. No fue hasta mediados de agosto que por el repunte de contagios de COVID-19 a nivel nacional, se recorrió el calendario dos semanas. El problema fue que la potencial postemporada ahora estaba calendarizada para el fin de semana del 24 y 25 de diciembre. Por supuesto que ninguna institución, ni pública ni privada, iba a realizar un tazón, ya fuera meramente recreativo o con campeonato en la línea, en esta semana. Así que no, no fue una temporada con la reactivación siendo la principal prioridad desde su origen. Fue simple consecuencia de una desorganización y falta de planeación.

Hablando de públicas y privadas, también comenzó la nueva era que muchos esperaban: el regreso de los equipos de Conadeip, particularmente los diversos campus del Tec de Monterrey. ¿Es justo hacer un balance sobre el primer año de la luna de miel onefita?

Aunque hubiera sido un año normal, apenas es el primer vistazo de lo que podrá ser el futuro del fútbol americano estudiantil. No hubo campeón, pero Borregos Monterrey terminó con la mejor marca (6-0, Auténticos Tigres quedó 5-0), además de presumir el mejor diferencial de puntos de la liga, así como la mejor defensiva tanto en yardas como en puntos permitidos.

El segundo peso pesado de Conadeip, la UDLAP, no pudo jugar, y aunque todos queremos volver a ver a los Aztecas, parece ser altamente improbable que el apoyo (sobre todo presupuestal) se mantenga para el equipo, al tratarse de un deporte que consume millones de pesos, y son las cuentas bancarias en la Universidad las que dieron origen a todo este embrollo. Daño colateral, lamentablemente.

De ahí para abajo, los resultados fueron variados: Borregos Toluca con 3-2, una victoria muy importante sobre Burros Blancos, pero dos derrotas y feas contra Auténticos Tigres y Pumas CU; Borregos CEM con marca de 3-3 pero con todas sus victorias contra equipos con marca perdedora, y sin poder imponerse a los tradicionales onefos: Pumas CU (en scrimmage), Pumas Acatlán y Águilas Blancas, mientras que a sus hermanos en MTY tampoco les hicieron cosquillas; Borregos Puebla y Borregos GDL técnicamente no regresaron porque no existían cuando la salida del sistema ITESM en 2009, pero de todos modos buscaran que su primer año en la liga no sea reflejo de lo que viene: los tapatíos sólo vencieron a Potros para evitar ser sotaneros de su grupo, mientras que Puebla se fue 2-4, pero sí con una sorpresiva y dominante victoria 20-0 sobre las Águilas Blancas en el Wilfrido Massieu. En la Conferencia Norte, Cimarrones UABC terminó sin ganar (como también lo hicieron en Conadeip en 2019) y Borregos QRO se metió a la final y se quedó a una posesión de dar la campanada en Saltillo.

Torneo reactivación, torneo con preparación desigual (algunos equipos entrenaron presencialmente desde junio, otros hasta octubre), pero la nueva normalidad en el fútbol americano de México no sólo es en referencia a la pandemia de covid-19 en el país: también a la reunificación post guerra fría que prevaleció durante la década de los 2000s. Pendientes quedan muchos: ¿se modificará el reglamento en cuanto a las becas o simplemente se tendrán distintos parámetros? ¿La Intermedia y/o Juvenil C de los ex Conadeip coexistirán? Para la actual mesa directiva de ONEFA, encabezada por Juan Manuel Bladé, esas preguntas serán para sus sucesores, ya que en febrero se define el nuevo liderazgo. Pero su legado ya está marcado: ojalá sea para bien y no para mal, pero la reunificación ya es su estampa.

Nos vemos en 2022.

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